Es común pensar que las habilidades de negociación solo son requeridas en profesiones relacionadas con el comercio o la promoción. Sin embargo, si te paras a pensarlo, seguro que puedes dar con algún momento de tu vida profesional en la que te hubiera gustado saber negociar a la hora de tratar condiciones laborales, beneficios sociales o cualquier otro aspecto tratado.

Para que estas situaciones no vuelvan a pillarte desprevenido, hoy te enseñaremos el poder de saber negociar en el mundo laboral.

¿Qué es la habilidad negociadora y por qué es importante?

La negociación en el ámbito profesional puede recoger muchos supuestos distintos, pero un aspecto que todas tienen en común es la necesidad de conseguir un fin en particular mediante la exposición argumentada de las causas que llevan a quererlo, de manera que la otra parte pueda contraargumentar o ceder ante las pretensiones que se buscan.

La habilidad negociadora recoge todas aquellas capacidades que conforman el todo que es el acto de negociar. Hay aspectos especialmente importantes a la hora de que una persona se convierta en un gran negociador y que puedes trabajar por separado y en conjunto para mejorar tus estrategias de negociación laboral, como por ejemplo:

  • Escucha activa. Si no entiendes lo que quiere la otra parte, no podrás hacer una argumentación efectiva ni buscar puntos en común que ayuden a alcanzar un acuerdo. De manera que si no dejas que la otra parte se explique ni pones atención a sus palabras, será prácticamente imposible entender sus necesidades.
  • Seguridad y asertividad. Para trabajar en cualquier tipo de argumentación, antes debes tener confianza en tus capacidades y habilidades. Trabajar la autoestima y el autoconcepto que se tiene de uno mismo te ayudarán positivamente a mejorar la confianza que tienes en tu argumentación, fomentando la asertividad con que expones las causas que te motivan a negociar.
  • Capacidad de adaptación y flexibilidad. Para alcanzar un escenario que pueda beneficiar a las dos partes, es fundamental poder dar nuestro brazo a torcer de vez en cuando. Esto no quiere decir que debas renunciar a tus pretensiones, sino saber moldearte a la situación para conseguir un escenario en el que las dos partes puedan ganar.

 

Técnicas y beneficios de la negociación laboral

Además de las habilidades que hemos mencionado, existen técnicas específicas que, una vez mejoradas las habilidades básicas, harán que tus negociaciones sean mucho más efectivas y favorables.

El establecimiento de metas claras antes de la negociación te permitirá saber hasta qué términos quieres ceder. También es muy importante que prepares una argumentación lógica y desarrollada para poder debatir desde una posición informada.

Otra técnica que te será muy efectiva es la de poner un tiempo límite a tus negociaciones basándote en unos plazos que determines anteriormente, aunque intenta no restringir demasiado los tiempos, ya que puede resultar un hándicap más que una ayuda si impones temporalidades muy cerradas que pueden provocar estrés.

Dentro de los beneficios que puedes obtener están el saber influir en tus condiciones de trabajo; desde salarios hasta políticas de teletrabajo flexibles. Además, las habilidades de negociación pueden llegar a beneficiarte en cualquier aspecto de la vida, por lo que podrás conseguir grandes beneficios aprendiendo a manejar la negociación como una herramienta más.