¿Te preocupa cómo afrontar los fracasos en el ámbito laboral? Ten en cuenta que cometer errores es inevitable y que siempre suponen un aprendizaje. Es clave que consideres estos aspectos importantes a la hora de afrontar estas situaciones: integrar nuevos mecanismos de aprendizaje de los errores, y escuchar las críticas constructivas para identificar áreas de mejora. Practica el autocuidado para mantener un buen nivel de autoestima, de manera que no te afecten negativamente las críticas.

Cómo afrontar los fracasos

Si te preocupa cómo afrontar los fracasos en el ámbito laboral, es posible que tengas que reflexionar sobre el modo en que interpretas tu proyecto profesional. Aunque las críticas y las decepciones en las expectativas no siempre son bien encajadas, debes verlas como aprendizajes y oportunidades de mejora. Desde la psicología laboral, no obstante, se han clasificado distintos factores por los que puede costarte encajar una crítica:

  • Nivel de autoestima. Si estás en un nivel correcto, te sientes seguro de lo que dices y lo que haces, no importarán los juicios de los demás. Sin embargo, en un nivel bajo de autoestima, las críticas pueden descolocarte y tiendes a reaccionar mal.
  • ¿Quién te hace la crítica? No recibes igual ese juicio de un compañero al que admiras profesionalmente, que de alguien que no tienes en buena consideración. El primero tendrá un mayor impacto negativo que el segundo.
  • Confusión entre el “hacer” y el “ser”. Aquí el error acontece si identificas tu desempeño laboral, es decir, la realización de tus tareas, con tu identidad personal.
  • Foco en los resultados y no en los procesos. Quienes concentran su idea de éxito sólo en los resultados, son menos susceptibles a recibir bien una crítica. Ocurre porque concluyen que la crítica se refiere a todo el proceso, y no solo a una parte.
  • Elevada tendencia a la autoexigencia. En este caso, cualquier crítica es tomada como un fracaso que puede generar enfado, parálisis y ansiedad.

 

¿Qué hacer si cometes un error en el trabajo?

Ahora bien, depende del nivel de responsabilidad que asumas en tu puesto laboral, es posible que se vuelva una cuestión delicada si cometes un error. Aunque debes tener claro que esa posibilidad existe, y que la perfección no es humana. Sin embargo, aquí tienes una propuesta de pasos a seguir para llevar mejor la situación:

  • Respira profundo: es normal sentir frustración, ansiedad e incluso un poco de vergüenza. Estas emociones son naturales e incluso pueden ser útiles para tomar decisiones. Por eso, es importante procesar primero lo que sientes, para después elegir la ruta de actuaciones con la cabeza fría.
  • Cuéntaselo a alguien: lo más importante es no ocultar el error y darle traslado a quien corresponda lo antes posible. Rara vez las equivocaciones son tan graves como pueden parecer en un primer momento, pero se agrava si intentas esconderlo. La función de los responsables no es castigar, sino ayudar a su plantilla a mejorar en la productividad o cuando necesitan apoyo en este contexto.
  • Piensa en las opciones, en las posibles soluciones, y utiliza los aprendizajes de otra situaciones.
  • Practica el autocuidado. Libérate de la carga emocional y no te aísles. Procura seguir con tu rutina laboral habitual. A la par, busca espacios alejados del ambiente laboral todos los días: sal a caminar, cocina saludable y pasa tiempo de calidad con tus seres queridos.