Vivimos en la era de lo digital, al menos los más jóvenes. Quizá el tiempo de las tarjetas de visita ha pasado. Lo suyo ahora es buscar el nombre en Google y ver qué encontramos. Su perfil de Facebook, sus aficiones, sus pensamientos en Twitter, su trayectoria laboral en LinkedIn, sus trabajos en un blog… Pero al final el cara a cara puede ayudarte a ganar puntos. ¿Y cómo lograr que se queden con quién eres y qué haces? Quizá una tarjeta de visita origina pueda echarte una mano. Aquí van algunas propuestas.