Los problemas económicos que viven muchas familias consecuencia de la crisis se han visto reflejados también en el ámbito universitario. El incremento de las tasas académicas en muchas comunidades y las restricciones para acceder a las becas, hacen que muchos estudiantes necesiten ayuda para poder financiar sus estudios.

De hecho, las universidades públicas han perdido más de 45.000 alumnos en los últimos dos años, según el avance estadístico del curso 2013-2014 publicado por el Ministerio de Educación, aunque han subido en los estudios de máster y posgrado. Además, el año pasado aproximadamente 30.000 universitarios corrieron el riesgo de ser expulsados por no poder hacer frente al importe de la matrícula, un 2,3% del total de universitarios.

Ante esta situación son muchos los estudiantes que necesitan recurrir a ayudas en forma de becas aunque cada vez sea más difícil optar a ellas debido al aumento del número de solicitantes. Aunque la cantidad destinada a becas se ha reducido en los últimos años, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte destinará para el curso 2014-2015 un total de 1.018,87 millones de euros para la convocatoria de becas y ayudas al estudio para estudiantes de enseñanzas postobligatorias, tanto universitarios como no universitarios. Además, las becas MECD incluyen subvenciones para material didáctico, por desplazamiento o por razón de residencia. El plazo de solicitud finaliza el 15 de octubre y quien la solicite queda exento del pago de matrícula hasta la resolución de la misma.

Las comunidades autónomas también han puesto en marcha diferentes fórmulas para ayudar a los estudiantes a pagar las tasas de la matrícula. Cataluña puso en marcha el pasado año las becas Equitat, que tratan de compensar la subida de tasas y de las que el año pasado se beneficiaron 27.731 estudiantes.  Como novedad, este próximo curso se atenderá durante todo el año a universitarios con problemas económicos sobrevenidos por lo que el plazo para la solicitud será ininterrumpido.

Asimismo, la Comunitat Valenciana ha estrenado hace pocos días los préstamos universitarios o préstamos-matrícula en los que la Generalitat actuará como garante. El sistema de préstamos es bastante habitual en otros países europeos y el alumno sólo debe abonar los intereses mientras dure su formación. El préstamo puede llegar hasta los 9.000 euros y deberá devolverse una vez termine su titulación en un plazo máximo de cuatro años.

Por otra parte, las propias universidades se han visto obligadas a crear diferentes programas para ayudar a sus alumnos, como el caso la Universitat Autònoma de Barcelona y su Programa Finestreta, que otorga becas a estudiantes que no disponen de otras ayudas y se encuentran con dificultades para continuar la carrera y que acredite una situación sobrevenida durante el año 2014 que haya comportado un empeoramiento de situación económica.

Muchas universidades cuentan también con fondos sociales para ayudar a estudiantes sin recursos, como la Universidad Autónoma de Madrid, que el año pasado multiplicó por cinco el presupuesto para esta partida o la UNED, que en poco tiempo ha visto cómo se duplicaban las solicitudes para este tipo de ayudas.

Por su parte, la Universidad de Málaga puso en marcha en septiembre del año pasado su Programa de Mecenazgo para la Formación Universitaria con el que particulares, empresas e instituciones puede realizar donaciones destinadas a estudiantes que no dispongan de recursos económicos para el pago de la matrícula.

Este tipo de donaciones de particulares no son algo nuevo,  el año pasado un ciudadano anónimo donó 10.000 euros para impedir que alumnos del campus de la Universidad Politécnica de Valencia en Alcoy abandonaran sus estudios por no poder pagarlos. En esta misma universidad, los propios alumnos han creado un fondo solidario en el que cualquier persona puede colaborar a estudiantes con dificultades, partiendo de donaciones de un euro.

Especial Grados 2014: Ayudas para pagar la matrícula