Tras muchos años como estudiante, es normal tener ganas de incorporarse al mercado laboral, entre otras razones, por una necesidad de realización personal. Una de las opciones que hay en este caso es prepararse una oposición, que suele ser una opción en muchas ocasiones agotadora física y moralmente por la cantidad de horas de estudio que requiere.

Las oposiciones implican una preparación de meses que se pone a prueba en un único examen en el que la competencia es feroz y los nervios están a flor de piel. Si vas a comenzar este camino, te damos tres consejos para llevarlo a término de la mejor manera posible y poder lograr tu objetivo:

1) Márcate un horario fijo. No se trata de no tener vida social y agotar hasta el último segundo estudiando. Pero es útil tomárselo como si fuera una jornada laboral. Si estás a media jornada trabajando, dedícale cinco horas. Si tienes suerte de poder estudiar a jornada completa, dedícale ocho horas. La clave está en tener las horas siempre establecidas y fijas en la agenda. De 8 a 13 horas y de 15 a 18 horas es el mejor horario, pues posibilita una gran parada para almorzar y desconectar, aparte de dejarnos la mayor parte de la tarde libre para otras tareas. Intenta hacerlo durante 6 días a la semana y descansar completamente durante uno. Si te estás planteando trabajar mientras tanto, pero sin que te quite mucho tiempo de estudio, puedes plantearte pequeños encargos en un servicio como Fiverr, donde muchísima gente se ofrece para trabajos sencillos por precios razonables y donde te puedes hacer un hueco.

2) No descuides la alimentación. Todos sabemos que el estrés nos hace ir a la comida “fácil”, pero si nos hacemos a la idea de que vamos a estar prácticamente ocho horas al día sentados, quizás es momento de planificar una parada a media mañana para fruta, beber alrededor de dos litros de agua diarios, moderar almuerzo y cena para que no afecte al estudio… Son pequeñas ayudas que no percibimos pero que favorecerán nuestro rendimiento a la hora de memorizar. Ya os hablamos anteriormente de qué alimentación era la más favorable.

3) No te obsesiones. Ya sabemos que siempre es más fácil decirlo que hacerlo, pero en este caso va a ser algo esencial para poder prepararte mejor. Es mucho más fácil ir haciendo resúmenes aparte que te puedas leer en cualquier momento para repasar. Es mejor no estudiarse cinco temas de golpe si no se comprende uno perfectamente. Intenta comprender antes que memorizar. Olvida por un momento el vocabulario complejo e intenta explicar lo que estás estudiando como si se lo fueras a contar a tu madre. Pero sobre todo, planifica haber estudiado todo el temario mínimo tres meses antes del primer examen. El repaso es fundamental.

Y si todo lo demás falla, ten cuenta que, en definitiva, solo es un examen. Tampoco descuides tus técnicas de estudio. Si te animas, puedes consultar las oposiciones disponibles en este momento.

 

Pruebas 16 Plazas de Auxiliar Administrativo (CC-Flickr) de Rafael Gómez