Hasta hace no mucho las dinámicas de grupo se orientaban casi en exclusiva a procesos de selección para reclutar a ejecutivos o altos cargos directivos. Pero de un tiempo a esta parte es muy habitual enfrentarse a estas dinámicas de grupo, que buscan encontrar perfiles con determinadas aptitudes que se consideran adecuadas para otros puestos más técnicos.

Los departamentos de recursos humanos opinan que son decisivas a la hora de encontrar al candidato ideal, ya que al exponerlo a un escenario controlado pueden  valorar determinados aspectos de su personalidad que solo afloran en la interacción grupal. Estos son los tipos de entrevistas en grupo más comunes.

Argumentar y convencer

En el perfil de un buen comercial tiene que brillar la capacidad para expresarse y dar la vuelta a un argumento, sobre todo a un aspecto negativo de un producto o de una propuesta. En las dinámicas grupales empleadas en la selección de personal, el candidato se enfrenta a una audiencia —los evaluadores y los otros candidatos— a la que tiene que seducir y convencer con la palabra. Pero esta aptitud para las habilidades comunicativas no se busca solo en los comerciales. Un jefe de área o de departamento también tiene que convencer a la alta dirección del trabajo de su equipo, y está siendo una forma de entrevista habitual en los puestos para atención al cliente.

Las dinámicas más frecuentes en las entrevistas que valoran la expresión oral y la persuasión son estas:

  • Foro. Esta técnica consiste en la presentación colectiva de un tema elegido por los seleccionadores. Cada candidato hace su aportación. Se valorará cómo se desarrolla el argumento, si se hace de una forma ordenada, el lenguaje corporal y los conocimientos relacionados con el puesto.
  • Debate. Abordar un tema desde posiciones encontradas es lo que busca esta técnica. Se trata de posicionar previamente al candidato a favor o en contra y tener que argumentar su postura. Se busca la claridad en la exposición y la creatividad, ya que no se pide defender la propia postura, sino una asignada.
  • Tormenta de ideas. Expresión libre y espontánea sobre un tema. Se trata de lanzar ideas sin cortapisas. La originalidad será un factor muy positivo en la evaluación.
  • Mesa redonda. Mediante este método se pretende que el grupo llegue a acuerdos o recomendaciones. Se trata de una discusión y no solo la exposición de ideas. Se valorará que se respeten los turnos, la escucha y las propuestas con argumentación.
  • Panel. En este caso se persigue que el grupo exponga un tema abordándolo desde diferentes visiones o áreas de la empresa.

Estrategia y buena gestión

Otro tipo de técnicas de grupo utilizadas en las entrevistas tienen que ver más con la resolución de un problema expuesto. Puede plantearse desde una situación imaginaria o un problema rutinario o real al que puede enfrentarse el candidato. Los seleccionadores evaluarán hasta qué punto se sabe gestionar una crisis en un corto espacio de tiempo manteniendo la calma y una actitud empática con el resto. Se tendrá en cuenta si se aporta una visión global o si se sabe llegar a la negociación con flexibilidad. Puntuará alto una toma de decisiones ágil y resolutiva. Se busca sobre todo conocer la capacidad de liderazgo de los aspirantes y la habilidad para afrontar una crisis y resolverla satisfactoriamente.

  • Rol playing. Esta dinámica consiste en la propuesta por parte del grupo de seleccionadores de un escenario imaginario en un momento de crisis donde hay que tomar una decisión que traerá consecuencias definitivas para el grupo. A cada participante se le asignará un papel en ese escenario, y tendrá que enfrentarse desde sus limitaciones o ventajas al problema y al resto del grupo. En esta prueba se valora la capacidad que se tenga de persuasión, pero también en qué medida se favorece una solución consensuada por todos.
  • In basket. Por este método se plantea una situación cotidiana a la que tendrán que enfrentarse los candidatos en su puesto. Habrá que resolverla recurriendo a la experiencia y los propios conocimientos, por lo que supone una gran oportunidad para demostrar el bagaje profesional.

Para afrontar este tipo de entrevistas los expertos aconsejan ser participativo pero sin avasallar. Escuchar al resto y tener en consideración sus propuestas. No señalar problemas para los que no se aporta una solución. Ser proactivo y saber defender nuestras propuestas con asertividad y argumentos. Pero ante todo ser natural.