Se acerca el momento de introducirte en el mundo laboral. Ya lo has imaginado mil veces. Los profesores, tus padres te han puesto en situación y hablan de las ventajas y los inconvenientes de la  vida profesional. Ahora te toca a ti. Preparar el terreno te ayudará a ganar confianza ante ese gran reto. Te ofrecemos un decálogo de malas prácticas que debes evitar si quieres tener éxito en la búsqueda de tu primer empleo.

1. Apuntarte a cualquier oferta

Es recomendable que te sientes a pensar qué tipo de trabajo quieres encontrar y que no busques en todas partes simplemente por empezar ya. Establecer una estrategia te ayudará a definir tu proceso de búsqueda de empleo. Piensa en el sector, qué empresas son relevantes y en cuál de ellas te gustaría trabajar, qué sueldo te gustaría cobrar, cuál es el baremo para alguien de tu perfil, qué retos te gustaría experimentar. Te ayudará a recopilar información que luego podrás utilizar en las entrevistas de trabajo.

Averigua en qué foros se reúne la profesión. Establece prioridades para enviar tu CV, y personaliza las ofertas adaptando algún aspecto de tu CV con la misión, visión y valores de la empresa para la que seas candidato.

2. No buscar un apoyo entre tus conocidos

Si tienes oportunidad de contactar con alguien que conozcas y esté relacionado con tu futura actividad no dudes en aprovecharla. Estos contactos pueden proporcionarte información privilegiada fruto de la confianza que de otra forma no conseguirías. Una excelente forma de empezar es hacer networking.

3. No hacer networking

Que todo el mundo sepa que estás a la búsqueda de empleo multiplicará las oportunidades de encontrar tu primer trabajo. Esta actitud proactiva dice mucho de ti como futuro empleado, ya que es un aspecto psicológico muy valorado. Acude a encuentros profesionales y lleva preparada una tarjeta por si alguien te la pide.

4. Hacer un CV cronológico

Este tipo de CV se utiliza para demostrar una experiencia laboral dilatada. Y este no es tu caso. Es aconsejable elaborar un CV donde se resalten las cualidades, las aspiraciones y habilidades que se han adquirido. A falta de experiencia laboral que relatar, aprovecha las prácticas, el voluntariado o los pequeños trabajos que hayas hecho en verano para hablar de ellos en clave profesional resaltando los retos y los logros. Tu formación es el mejor activo de tu currículum. Dale brillo.

5. Dejar como están los perfiles de tus redes sociales

Según el IV Informe Infoempleo Adecco sobre Redes Sociales y Mercado de Trabajo, el 88% de las empresas reconoce consultar la actividad en RRSS de los candidatos. Deja impoluta tu identidad digital.

6. No tener perfil en redes sociales profesionales

Es hora de incorporar las redes profesionales a tu vida. Abre un perfil en LinkedIn. Crea una cuenta en Twitter que te permita estar en contacto con el sector. Diferencia el uso de las redes sociales entre las de ocio y las profesionales.

7. Llegar tarde

Parece mentira pero esto sigue siendo el error más común en una entrevista y la que peor imagen deja en el entrevistador. Evidencia un aspecto muy importante en un candidato, y es el grado de responsabilidad. Calcula el tiempo para llegar media hora antes a la cita y aprovecha para familiarizarte con el edificio. Reducirás el número de motivos por los que se llega tarde: tráfico, incidencias en el transporte público y tu reputación no quedará en entredicho a la primera.

8. Acudir a la entrevista sin haberte informado sobre la empresa

Mostrar interés es definitivo en una entrevista. Tu experiencia puede ser escasa, pero una buena actitud que deje ver una gran motivación ayudará a restar importancia a este hecho.

9. Improvisar

Preparar la entrevista en casa te dará seguridad. La ayuda de alguien de confianza puede proporcionarte un punto de vista diferente que señalará puntos de mejora que quizá no habías tenido en cuenta. Puedes proponer a tu ayudante que haga varios roles (poli malo, poli bueno) para ponerte en situación.

10. Vestir de forma inapropiada

Empezar con buen pie pasa por que no haya un prejuicio sobre la imagen que proyectas. Viste algo que te siente bien, que te dé confianza sin que sea llamativo. Lo único que tiene que resaltar son tus potencialidades como futuro empleado. Cuida el lenguaje que utilizas para que no resulte ni demasiado rebuscado ni vulgar. Escucha y busca la naturalidad, esta aparecerá si has preparado y tenido en cuenta todo lo anterior.

Y un último consejo en positivo. Sé el protagonista de tu proceso de búsqueda de empleo. Dirige tu estrategia sabiendo integrar los rechazos como oportunidades de mejora y poniendo en valor siempre tus mejores cualidades.