En los últimos años, el teletrabajo ha dejado de ser una solución temporal para convertirse en una modalidad clave dentro del mundo laboral. Según un informe elaborado por la consultora Page Personnel, el 81% de los profesionales en España considera que el teletrabajo mejora su productividad, consolidándose como una herramienta efectiva para aumentar la productividad laboral y el bienestar profesional.
Teletrabajo: beneficios claros en productividad, concentración y conciliación
A pesar de que algunas grandes empresas han vuelto a priorizar la presencialidad, los datos revelan una realidad diferente desde la perspectiva de los empleados. Los resultados del informe Candidate Pulse son contundentes. El 85% de los encuestados afirma que el trabajo en remoto mejora su gestión del tiempo, lo que tiene un impacto directo en su desempeño. Este porcentaje incluso alcanza el 94% entre los managers.
Además, el 89% señala que se concentra mejor trabajando desde casa, mientras que un 70% indica que evita distracciones comunes de la oficina, como conversaciones informales. También se destaca una reducción en la fatiga (54%) y una mayor comodidad al tener control sobre el entorno de trabajo (51%).
El teletrabajo también está estrechamente relacionado con una mejor conciliación laboral y personal. Un 94% de los participantes asegura que esta modalidad ha facilitado el equilibrio entre su vida profesional y privada. Asimismo, el 78% indica que ha tenido un efecto positivo en su salud mental.
Contrario a lo que se suele pensar, el trabajo en remoto no ha deteriorado las relaciones laborales. El 77% considera que la colaboración con el equipo se ha mantenido o incluso ha mejorado, y el 90% asegura que su relación con su manager no se ha visto afectada. Los líderes de equipo también lo confirman: el 92% indica que la conexión con sus equipos permanece sólida.
Modelo híbrido: equilibrio entre productividad y conexión empresarial
Aunque los beneficios del trabajo en remoto son múltiples, no todos los perfiles lo valoran del mismo modo. Los menores de 30 años, por ejemplo, no perciben un gran valor añadido en aumentar los días de teletrabajo. Además, algunos profesionales mencionan retos como el desarrollo de carrera o la conexión con la cultura de la empresa.
También ha surgido la preocupación sobre el fenómeno del task masking (aparentar estar ocupado sin ser realmente productivo). Sin embargo, expertos como Jaime Asnai González, Director General de PageGroup España y Portugal, señalan que este comportamiento está más relacionado con la sobrecarga laboral y el burnout que con el propio teletrabajo.
Para Asnai, la clave está en encontrar un equilibrio: “El hecho de que el 81% de los profesionales relacione el teletrabajo con mayor productividad demuestra lo mucho que valoran la flexibilidad laboral. Sin embargo, eso no implica que sea adecuado para todas las tareas. Un buen modelo híbrido permite lo mejor de ambos mundos: concentración y autonomía, junto con colaboración y cultura corporativa”.
De hecho, las oficinas siguen teniendo un papel relevante. El 91% de los encuestados valora las condiciones físicas del espacio (luz, temperatura, ruido), un 64% destaca su importancia en la colaboración, y un 46% considera que ayuda a conectar con la misión de la empresa. El equipamiento adecuado también es fundamental, sobre todo para los más jóvenes (67%).