Tras la búsqueda de ofertas, procesos previos, espera y nervios, el paso a la entrevista de trabajo puede pillarte desprevenido. Si tu perfil se ajusta a lo que la empresa busca y contacta contigo, puedes llegar a pensar que ya tienes mucho ganado. Aunque eso no lo es todo. La impresión que el entrevistador se formará de ti puede llegar a distorsionarse a causa de diferentes motivos. Es por eso que queremos ayudarte a concretar los errores que debes evitar en la entrevista de trabajo, de manera que tu siguiente proceso sea todo un éxito.

Pasos previos a la entrevista

Antes de acudir a la cita, debes realizar un ejercicio de autoconocimiento. Para poder responder a las preguntas del entrevistador sin dudar, has de conocer cuáles son tus puntos fuertes y débiles.

En el ámbito empresarial existe un método muy útil que puedes aplicar para conocerte mejor. Este es el método DAFO. Inventado por Albert Humphrey, esta estrategia empresarial hará que seas consciente de qué áreas puedes potenciar y cuáles usar como recurso.

Se basa en crear una cuadrícula en la que apuntarás tus debilidades, las amenazas externas a las que te enfrentes, las fortalezas de las que dispongas y las oportunidades a tu alcance. Este método puede servirte para reflexionar y ser más consciente de aquellas competencias que te diferencian y todas esas otras que podrías trabajar.

Si quieres ir un paso más allá en este análisis, también puedes realizar la matriz CAME, que ayudará a corregir o a potenciar las distintas áreas. Una vez tengas claro quién eres como profesional, pasemos a la preparación de la entrevista.

 

Errores que debes evitar en la entrevista de trabajo

Los puntos que te presentamos a continuación son los principales claves a tener en cuenta en cualquier proceso de selección. Puedes usar estos aspectos como un listado en el que ir tachando las casillas a medida que vayas verificando. Hacerlo te ayudará a concretar las diferentes esferas que componen la entrevista.

1. No saber qué pone en tu CV o carta de presentación. Si estás en la fase de entrevista, es de suponer que lo habrás mandado ya, pero ¿podrías argumentar todo lo que pone en ellos? Es importante que revises los documentos que hiciste llegar a la empresa y puedas explicarlos en detalle de preguntarte al respecto.

2. Usar una vestimenta poco apropiada. En ocasiones no se da importancia a este punto, que puede llegar a ser crucial. Si trabajas en banca, por ejemplo, presentarte con unas bermudas puede no ser la mejor opción. Aunque este aspecto sea superficial, es conveniente que muestres tu capacidad de adaptación a las circunstancias vistiéndote acorde al ambiente del trabajo.

3. No adecuar tus competencias profesionales. ¿Dónde la adquiriste? ¿De qué habilidad te enorgulleces más? ¿Cuál crees que sería útil para desarrollar en ese puesto? Ten claro en todo momento la utilidad y fortaleza de tus competencias.

4. Usar un lenguaje corporal tenso. Trata de no desviar la mirada, realizar tics nerviosos, mantener una postura demasiado rígida y tener una expresión seria. Debes tomarte la entrevista con relajación y profesionalidad. Si este aspecto te resulta difícil, trata de practicar con amigos o familiares.

5. No saber contestar a las preguntas. Así como la tarea de investigación que realices de la empresa antes de la cita, prepararte para una serie de preguntas comunes en entrevistas será fundamental.

6. No realizar un seguimiento. Una vez hayas acabado, reflexiona acerca de qué podrías haber mejorado y sé flexible en cuanto al tiempo de respuesta. El tiempo prudente de espera suele ser de una a dos semanas. Si tras ese tiempo no has recibido contestación, puedes enviarles un email para interesarte por la candidatura. Eso sí, evita mostrarte ansioso.

Ante todo, tu objetivo es mejorar. Recuerda que una entrevista fallida no define quién eres como profesional.