“Juntos por el empleo de los más vulnerables” es una iniciativa que aúna empresas, fundaciones, administraciones a diferentes niveles y ONG en un objetivo común: reducir el desempleo y mitigar la pobreza laboral.

Por segundo año han elaborado un estudio con datos oficiales como los de la EPA y diseñado herramientas de análisis del estado de la cuestión. El resultado es un informe, Estudio de Población Especialmente Vulnerable ante el empleo en España, en el que se cuantifica la precariedad laboral y el desempleo y las expectativas que tienen esta parte importante de la población española de que su situación mejore en el plazo de un año.

Desánimo frente a la búsqueda de empleo

Casi 10 millones de personas en España (9,93 millones) se encuentran en situación de vulnerabilidad frente al empleo, un concepto que trata de describir la situación de dificultad de acceso a un puesto de trabajo y, cuando se tiene, que esté convenientemente remunerado.

En situación de vulnerabilidad en este informe se incluyen a aquellas personas que se encuentran entre la población activa (16-64 años) que quieren trabajar pero que no están buscando activamente un empleo, bien porque han tirado la toalla y ha podido con ellos el desánimo, bien porque están al cuidado de dependientes, bien porque se están realizando estudios no oficiales. Son 640.000 personas.

Otra parte de estas población en situación de vulnerabilidad son aquellas que se encuentran en situación de desempleo (tanto inscritas en el sistema de desempleo como no). Se trata de 3,77 millones de personas.

Por último, están aquellas personas entre 16 y 24 años que están fuera del sistema educativo reglado y las que tienen entre 24 y 59 que no consiguen un salario mínimo profesional, establecido en 735,90 euros/mes.

Atajar la vulnerabilidad frente al empleo

La vulnerabilidad se incrementa en los hogares con bajos ingresos

El estudio añade al análisis otro elemento que incrementa la inestabilidad y agrava la situación de inseguridad frente al empleo como es vivir en hogares donde hay bajos ingresos laborales o baja intensidad laboral.

Las personas que se encuentran en una especial vulnerabilidad ante el empleo (EVAE) son aquellos que no verán cambiar si situación (o incluso que ésta empeorará) en los próximos doce meses. La cifra estimada es de cuatro millones de personas de la población activa, es decir, sin tener en cuenta a los menores de 16 años ni los mayores de 65 años, población que en gran parte dependerá de los ingresos de sus mayores, al menos los menores de 16 ya que los mayores contarán con sus pensiones.

La suma que engloba a las personas bajo estas circunstancias es lo que el informe ha considerado población vulnerable al empleo, los ciudadanos y ciudadanas para las que esta iniciativa se ha propuesto mejorar sus condiciones mediante diferentes soluciones.

Por añadidura, el informe advierte de que el 75% de estas personas no recibe ninguna prestación.

 Soluciones para amortiguar la vulnerabilidad

El proyecto Juntos por el empleo pretende subvertir esta situación propiciando la colaboración de numerosas entidades, apostando por la colaboración público privada y con el apoyo de las ONGs.

Se propone trabajar en dos direcciones, mejorar el empleo por cuenta ajena e incentivar el emprendimiento.

En el primer caso, mediante acciones relacionadas con la mejora de competencias a través de la orientación laboral, observando el mercado laboral y analizando las necesidades de formación del currículum.

También se dará impulso a la formación en las empresas fomentando las prácticas laborales y mejorando los mecanismos y herramientas de intermediación laboral.

Por su parte, en la dirección hacia el autoempleo se han diseñado programas encaminados a formar en competencias de emprendimiento, tener un fácil acceso a microcréditos y fomentar las redes  de colaboración entre iniciativas y el mentoring.

La situación, aunque difícil, ha mejorado respecto al año 2016. Son 172.000 personas menos en situación de EVAE.