Estás encantada con tener a tu bebé, pero te preocupa la reincorporación laboral después de la maternidad. Hacemos un resumen de las ayudas que ampararán tu nueva situación y los derechos que tienes en tu empresa o como autónoma.

Desde el momento del parto, la adopción o la acogida

No tendrás que incorporarte enseguida, podrás disfrutar del permiso de maternidad durante las 16 semanas siguientes al parto, adopción o acogida. En este tiempo, cobrarás una prestación igual al 100% de la base reguladora, si has cotizado 180 días en los últimos siete años. Las trabajadoras autónomas también pueden acogerse al permiso y la prestación en iguales condiciones que las asalariadas.

Por otro lado, está el permiso de paternidad compatible con el de la madre. El trabajador dispondrá de 15 días de prestación. Además, existe la posibilidad de transferir hasta 10 meses del permiso de maternidad al padre. En tal caso, se tiene derecho a cobrar la misma prestación que por maternidad.

En cuanto a ayudas económicas, la más conocida es la deducción anual de hasta 1.200 euros anuales durante los tres primeros años del niño/a. Se da la opción de recibir 100 euros mes a mes o bien los 1.200 euros en la declaración anual del IRPF. Esta medida también cubre a las madres que trabajan por cuenta propia. Otras ayudas que pueden interesarte son las de parto múltiple, familia numerosa, familia monoparental y discapacidad de alguno de los progenitores. Además, cada comunidad autónoma ofrece su propio régimen de ayudas para proteger la maternidad.

Si estás cobrando la prestación por desempleo, pasarás a percibir la de maternidad con todas sus ventajas durante 16 semanas. Este tiempo no contabiliza como que estás en paro. Después de este periodo, seguirás teniendo derecho a cobrar la prestación por desempleo durante el mismo tiempo que antes de tener a tu niño/a.

Cuando te incorpores

La lactancia de tu hijo está protegida por ley. Tienes derecho a solicitar el permiso de lactancia para amparar la alimentación de tu hijo/a, aunque le des biberón. También lo puede pedir el padre en lugar de la madre. Consiste en una hora de pausa durante la jornada (aunque sea jornada reducida), sin reducción del sueldo, hasta que tu hijo/a cumpla 9 meses. Esta hora se puede fraccionar en dos periodos de media hora. También puedes optar por entrar media hora más tarde o salir media hora antes.

Las horas de lactancia se puede compactar en jornadas completas después de la baja maternal y reincorporarte más tarde al trabajo. Eso sí, tendrás que acordarlo con tu empresa.

Hasta que tu hijo cumpla 12 años, puedes solicitar en cualquier momento la reducción de tu jornada laboral. El tiempo que reduzcas lo decides tú y puede estar entre un octavo y la mitad de la jornada que cumples actualmente. El salario se reducirá en la misma proporción. Es compatible que ambos progenitores la soliciten, aunque trabajen en la misma empresa.

La maternidad está protegida legalmente contra el despido. No pueden despedirte en todo el embarazo y hasta el final de la baja por maternidad. La reducción de jornada por guarda legal también está protegida. No podrán despedirte de manera improcedente, se consideraría un despido nulo.

El amparo de la maternidad no es solo un beneficio para ti y para tu familia. La protección de la maternidad es un derecho social fundamental. Todos somos responsables de que una generación pueda ser atendida por sus cuidadores como se merece. No es cuestión de que “te aproveches” de estas medidas, sino de que hagas uso de ellas –si lo consideras oportuno– en beneficio de la sociedad.