Hay muchos factores que determinan las retribuciones. En el Informe Infoempleo-Adecco se analizan los que más están influyendo a la hora de cobrar un salario mayor o menor. Conocer estos datos te permite tener un panorama sobre la realidad y medir tus condiciones dentro de este escenario. Hay factores que podrás modificar para mejorar tu posición, como el nivel de estudios, y otros frente a los que es difícil actuar de manera individual, como el ser mujer.

Para la mayoría de trabajadores, el 58,74% según el Informe, el salario es la principal razón para cambiar de puesto. Hacerlo supone tomar una decisión importante, por eso queremos proporcionarte datos para que tus expectativas sean realistas. Quizá está por debajo de lo que podrías aspirar y saberlo te dará el impulso necesario para buscar algo mejor. O tal vez infravaloras lo que te están pagando teniendo en cuenta los factores que más determinan los salarios. En tal caso, este análisis te puede llevar a asumir la situación y tratar de modificar lo que esté en tu mano para prosperar.

¿Tanto determinan los estudios mi sueldo?

Vamos a empezar por el factor sobre el que más capacidad tienes de actuación, los estudios. Sí importan, y mucho. Pero ya no solo por el salario, sino porque cuanto mayor es el nivel de formación, mayor es la empleabilidad. Es decir, los estudios hacen que tu carrera sea más estable y que encuentres empleo con mayor facilidad, lo cual repercute también sobre tu economía y la de cuando te jubiles.

Pero hablemos de números. Alguien con titulación universitaria cobrará de media hasta un 40% más de sueldo que otro que no tenga estudios o cuente solo con los básicos. Si se compara con formación profesional, la diferencia no es tan pronunciada, pero aún así llega a un 24% más de sueldo. El salario promedio anual de un titulado universitario está en 26.275 €; el de alguien con grado superior de FP o equivalente, en 21.664 €; con bachillerato, COU o equivalente, 18.912 €; si es grado medio de FP o equivalente, 18.787 €; con la ESO o equivalente, 15.133 €, y sin estudios, tan solo 15.107 € de media.

Qué sueldo puedo esperar

¿Cuánto cobra mi jefe más que yo?

Un mayor salario está también vinculado directamente con la categoría profesional. Se supone que cuanto más alta sea, más responsabilidades tienes que asumir, y eso se paga. En la oferta de empleo que se publicó en 2016, que es la que recoge el Informe, la retribución directa media que se refleja en las nuevas contrataciones es la siguiente:

  • Para la categoría de dirección, 47.783 € al año.
  • Con respecto a la categoría de mandos intermedios, 31.176.
  • En cuanto a los puestos técnicos, 23.706 € al año.
  • Y para la categoría de empleados, 17.797 € al año.

Para decirlo de una manera más gráfica, a un directivo medio se le ofrece un salario 2,68 veces mayor que el de un empleado, 2,02 veces el de un técnico y 1,53 veces más alto que el de un mando intermedio.

¿Y si acabo de entrar en la empresa?

La antigüedad también influye en la retribución. Un empleado que lleve más tiempo en la empresa se suele haber beneficiado de las subidas generales y, si entró en una época de bonanza, que las condiciones fuesen entonces mejores. Así pues, lo más probable es que cobre más que tú, si tenéis más o menos el mismo perfil y ocupación.

En el Informe se analiza este factor asociado a la categoría profesional, pues arroja un resultado sorprendente. El caso de los puestos directivos es excepcional, la relación es a la inversa. Un directivo contratado en los últimos 5 años cobrará el 3,35% más que uno que lleve más tiempo. Los mandos intermedios y los empleados mantienen la lógica habitual. Los que cuentan con una antigüedad inferior a 5 años cobran menos; un 14,30% y un 22,40% menos, respectivamente.

¿Importa el sector o el área funcional en la que me encuentro?

Pues sí, aunque no de manera determinante. No se puede hablar de áreas funcionales mejor o peor pagadas de manera absoluta, puesto que luego depende también de los puestos que se ocupen. Aún así, el Informe señala las que mejor se han retribuido durante el año 2016: la legal, la de administración y la de tecnología.

En cuanto a los sectores mejor pagados, en primer lugar se encuentra el Industrial, con una media de 26.420 € anuales; después el de la Información o TIC, con 25.536 € anuales; le sigue el de Servicios, con 22.436 € anuales; el de Agricultura, pesca y minería, con 21.673 € anuales, y el de la Construcción, con 19.089 € anuales.

¿Ser mujer es uno de esos factores que afectan al sueldo?

Claramente, la brecha salarial es evidente. No solo los sueldos de las mujeres son más bajos, sino que ellas tienen menos posibilidades de firmar un contrato indefinido, se les ofrecen menos horas extraordinarias, cobran menos complementos por nocturnidad y turnicidad, el acceso a profesiones mejor pagadas les resulta mucho más complicado porque son actividades masculinizadas, al igual que a los puestos de mando, son las principales víctimas del subempleo y sus cotizaciones son tan irregulares y bajas a lo largo de su vida laboral que, al final de ella, la brecha continúa, pues las pensiones de las mujeres son inferiores a las de los hombres.

Según el Informe, en España, hasta el 2010, año tras año se iba recortando la brecha salarial. Parecía que la equiparación se convertiría con el tiempo en una realidad. El año 2014, con el supuesto inicio de la remisión de la crisis, supuso un mazazo para esta aspiración. Mientras los hombres conseguían subir el promedio anual de sueldo en 250 euros, las mujeres solo lo incrementaron en 9 euros.

Pero hablemos de la brecha en sí. En las profesiones bajo el control público es del 10,93% y aumenta hasta 18 puntos, el 28,46%, en el caso de la empresa privada. Traducido a salario, si la retribución media anual de un hombre fue en 2016 de 25.830 €, la de la mujer supuso más de 3.000 € menos, 22.809 €. En definitiva, los profesionales varones perciben una remuneración que es, de media, 1,13 veces la de una mujer.