El Gobierno derogará próximamente el contrato de apoyo a emprendedores, una de las medidas estrella de la reforma laboral del anterior Ejecutivo de Mariano Rajoy, porque “no reduce la temporalidad e introduce precariedad”. Así lo ha anunciado la secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas, en la rueda de prensa del pasado martes.

En qué consiste este contrato

Este tipo de contrato se puso en marcha en 2012 con el fin de fomentar la contratación indefinida, especialmente entre jóvenes y mayores de 45 años.

  • Para los empresarios, ofrece ventajas como bonificaciones en la cotización a la Seguridad Social (con la condición de mantener al empleado un mínimo de tres años) y otras ventajas fiscales.
  • Para el trabajador, supone entrar a trabajar con un contrato indefinido pero contempla un periodo de prueba de un año, al cabo del cual puede ser despedido sin ningún tipo de indemnización, lo que, según sus detractores, es una vía para el despido libre y gratuito.

Solo pueden recurrir a esta modalidad contractual las empresas de menos de 50 trabajadores.

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Ineficacia y precariedad, las causas de la derogación

Sin embargo, tras seis años de aplicación, parece que el fin para el que fue creado no ha dado sus frutos. Según explica Valdeolivas, la medida será derogada porque, a pesar de las “muy favorables condiciones de contratación e incentivos económicos atractivos”, “no ha funcionado, ha introducido precariedad y no ha influido en la reducción de la temporalidad“.

Valdeolivas ha justificado que ni siquiera atendiendo a las cifras de la creación de empleo, esta modalidad contractual justifica su mantenimiento. Además, “no es un contrato indefinido” y puede servir para “torcer” el principio general de la causalidad en la contratación, que establece que no hay contrato temporal sin causa que lo justifique.

Según el Consejo Económico y Social (CES), solo el 3% de las empresas ha disfrutado de la reducción de cotizaciones, ya que la gran mayoría ha preferido optar por la flexibilidad de despido. De hecho, ha sido utilizado en muchos casos como contratación temporal con despido libre en el primer año.

¿Precariedad o fomento de la contratación?

Desde su creación, los sindicatos vienen denunciando que se trata de un “contrato temporal encubierto” con despido gratuito, y que muchos contratos de esta naturaleza no se mantienen transcurrido el periodo de prueba. Por eso, celebran la medida.

Por su parte, Juan Rosell, presidente de la CEOE,  ha defendido que el contrato de apoyo a emprendedores es “importante” para las pequeñas empresas y que ha generado alrededor de un millón de empleos desde su puesta en marcha, muchos de los cuales se han convertido después en indefinidos.

Medidas contra la temporalidad

Valdeolivas ha señalado que el Gobierno impulsará otras medidas que incentiven la contratación indefinida para reducir la temporalidad, para lo que prevén:

  • Igualar la cotización de los contratos, con la finalidad de que los temporales coticen por los mismos conceptos que un indefinido (incluidos festivos, vacaciones, fines de semana o pagas extra) para eliminar los “incentivos a la temporalidad”.
  • Reforzar el control del fraude en la contratación temporal, “porque tenemos la impresión de que la tasa de temporalidad no se corresponde con la estacionalidad”, ha señalado.
  • Revisar los contratos de formación y aprendizaje, ya que están registrando un número de contrataciones “muy poco significativo”.

De momento, no hay fecha fijada para la derogación de la medida y la adopción de otras concretas, ya que, como ha señalado la secretaria de Estado de Empleo, aún se encuentran en fase de “recopilación de datos e información”.