Y tu, ¿qué quieres ser de mayor?

El futuro está en sus manos. Aunque todavía es muy pronto para que sepan realmente a lo que querrán dedicarse cuando crezcan es interesante (y curioso) conocer por dónde van sus intenciones. Adecco ha preguntado a 2.000 niños españoles de entre 4 a 16 sobre su futuro laboral y las respuestas no tienen desperdicio.

En el caso de los niños, el 31% quiere desempeñar trabajos afines al deporte, seguidos de los relacionados con la seguridad pública (10,7%) y las ciencias (10,1%). En concreto, un 18% de los encuestados quieren ser futbolistas, seguida de la de policía, con un 5,6%, veterinario, con un 5,2%, médico y profesor, con alrededor del 4,4%. Por su parte, el 26,1% de las niñas apuestan por trabajos relacionados con la enseñanza, el 13,9% con el mundo de los artistas, el 13% con la sanidad y el 9,8% con carreras relacionadas con los animales. Sin lugar a dudas el trabajo con más futuro entre ellas es el de profesora, ya que 1 de cada 4 niñas encuestadas quiere ser maestra de mayor; el siguiente es el de veterinaria, con un 8,3%, seguida de médico con el 7,2%, peluquera, un 6,4%, y actriz con el 4,5%.

No quieren ser como sus padres

Los niños de hoy en día no quieren seguir con la tradición de la profesión de sus padres. Las cosas han cambiado mucho y los hijos ya no se ven en la obligación de seguir las sagas profesionales de sus padres. Según el estudio de Adecco, son más los chicos que quieren imitar a sus progenitores, un 8,3% frente al 5,6% de las niñas.

Entre las profesiones que más quieren imitar se encuentran la de profesor, con el 26,5%, seguida de empresario o ingeniero con un 7,3% ambas, y abogado y mecánico, en torno al 4,4%.

¿En qué gastarás tu sueldo?

Los más pequeños lo tienen claro. En primer lugar, tanto ellos como ellas, anteponen la familia a cualquier otra cosa, ya que el 41,9% de los niños destinaría sus ingresos a los más allegados. En segundo lugar, el 11,4% de los encuestados intentaría destinar su salario a cubrir sus necesidades básicas: alimentarse, vestirse, educación, etc. Es en la tercera opción donde se produce la única diferencia entre ellos y ellas: el 8,5% de los niños destinaría su sueldo al pago de la hipoteca de su vivienda y a los gastos propios que una casa genera, mientras que las niñas, en un 7,7% de los casos, destinarían parte de su salario a intentar paliar la pobreza.

Pero los niños son niños, y frente a estas respuestas tan realistas algunos de los encuestados dieron otras mucho más disparatadas. Por ejemplo, una chica andaluza contestó que lo destinaría a comprarse chicles y vestidos, una catalana comentó que se lo gastaría todo en darse masajes y un chico del País Vasco lo destinaría todo a comprarse tebeos.

De los datos obtenidos en la encuesta realizada por Adecco, destacan otros dos datos. En primer lugar, que más de la mitad de los encuestados, un 57,1%, señaló que le gustaría crear su propio negocio; y por otro lado, la alta fidelidad que demuestran a los proyectos, ya que un 42,1% aseguró que le gustaría permanecer toda su vida en la misma empresa, mientras que un 19,2% no tendría problema en cambiar de proyecto cuando fuera necesario.

Y después de jubilarse, ¿qué?

Aunque ni siquiera han empezado a trabajar y la jubilación les queda muy lejos, son muchos los chicos que ya tienen claro que harán cuando se jubilen. De nuevo, la familia aparece como principal destinatario de su tiempo libre ya que el 27,5% de las niñas y el 18,5% de los niños querrán cuidar de su familia cuando hayan dejado de trabajar.

A partir de aquí empiezan las diferencias, mientras que la segunda opción para las niñas es dedicarse a las tareas del hogar (17,9%), la de los niños es dedicarse a «hacer nada» (13,2%). Dentro de las respuestas más «originales», un niño andalúz dijo que se dedicará a ver películas manga, una niña de Castilla y León dará la vuelta al mundo en 82 días, un niño de La Rioja se dedicará a mantenerse su peso poniéndose a dieta , mientras que otros se dedicarán a salir todas las noches de copas con los amigos o ser presidentes de gobierno.