-Reducción de costes.

El empresario ahorra en los gastos relacionados con el hecho de tener un espacio físico –gastos de oficina, por ejemplo–.

-Conocer al cliente.

Y, también, su comportamiento de compra. Es posible desarrollar unos  Sistemas promocionales personalizados, ajustando la oferta a aquello que realmente le interesa al usuario.

-Venta cruzada.

 El comercio electrónico permite poner al consumidor en contacto con una oferta de productos relacionados con lo que está comprando en ese momento.

-Creación de marca.

Email, blogs, redes sociales… son algunas de las herramientas que permiten comunicar acerca de la firma y posicionar la empresa en el entorno 2.0.