La Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM) ya dio un importante toque de atención a finales del año pasado cuando apuntaba que en torno al 40% de las pymes españolas habían desaparecido a causa de la morosidad. Según su propio Informe Morosidad 2011, «el plazo medio de cobro de las empresas en 2011 fue de 98 días, cinco días más respecto a las estimaciones efectuadas para el año anterior». En esa misma línea, Alfredo González, Socio Director de la asesoría para pymes If Assessors, comenta cómo «los plazos medios de pago no han dejado de aumentar y España es, junto con Grecia e Italia, uno de los países que más tarde paga de toda Europa. Según datos publicados, el ratio de morosidad nacional, impagos frente a facturación, aumentó en 2011 del 5,1% al 7,1%, una cantidad que choca de lleno con la media europea –2,6%–».

Uno de los principales problemas que encuentran las pymes a la hora de cobrar sus deudas es el muro infranqueable que en muchos casos suponen las Administraciones Públicas. «El plazo medio de cobro que registraron las empresas en sus ventas al sector público se cifró en 162 días, un dato superior en cinco días al que se estimó en 2010. Un 51,7% de las empresas afirmaron que los plazos fueron más largos respecto a 2010», informan desde PMcM.

Soluciones

Aunque no es sencillo ver la luz al final de un túnel tan largo y lóbrego, existen iniciativas que pretenden poner su «know how» a disposición de las empresas, como «Impulsando pymes», promovida por un grupo de empresas de primer nivel entre las que se encuentra Adecco. Margarita Álvarez, su Directora de Marketing y Comunicación, sostiene que «intentamos darles soluciones –que en muchos casos desconocen–, como formarles y darles orientación, aunque no esté relacionado con su ‘core business’». Entre estas soluciones se encuentra el apoyo en materia de  selección de personal, trabajo temporal o externalización de servicios. «Medidas que solemos emplear en grandes empresas, y las pymes piensan que no son para ellas. Pero es todo lo contrario: nos hacemos cargo de todo lo que podemos y les dejamos a ellos ocuparse exclusivamente del núcleo de su negocio».

Además, no hay que perder de vista las pequeñas soluciones concretas. «A muchos de nuestros clientes ya les planteamos la posibilidad de cobrar a plazos –en mensualidades– que pueda asumir, y esto ya es de gran ayuda para conseguir el cobro. De esta forma, la mayoría de los saldos en mora empezarían a verse liquidados con el transcurso de los meses en lugar de ser incobrables», explica Alfredo González, de If Assessors.

En PMcM apuntan directamente a las deudas de la Administración, y proponen «establecer cuentas corrientes tributarias con las distintas administraciones para compensar deudas cruzadas. Sería el caso de un autónomo que es proveedor de un ayuntamiento que demora el pago y, sin embargo, no puede retrasarse en sus obligaciones tributarias con el mismo ayuntamiento sin sufrir penalizaciones». Por su parte, Alfredo González señala a un cambio en la legislación: «La observación del cumplimiento de la ley contra la morosidad en otros países es mucho más efectiva y sancionadora. Además, existen mecanismos que agilizan los procesos del  pago, como los Tribunales del Comercio en Francia».