Reuters

Los filipinos despedidos por Triumph International no han encontrado mejor modo de protestar contra el cierre de la empresa de ropa interior que embozarse con los sujetadores que antaño fabricaban. Frente al Ministerio de Trabajo, en Manila, manifestaron su oposición a la suspensión definitiva de actividades en el país asiático, que tendrá lugar en agosto y afectará a alrededor de 1.600 personas.