La mejora de los datos sobre el empleo se va produciendo de forma lenta pero constante. Según ilustran los datos ofrecidos por la agencia europea de estadística, Eurostat, la tasa de empleo femenino en España, es decir, el número de mujeres que trabajan entre 20 y 64 años respecto al total del grupo, se ha incrementado hasta un 59,6% desde 2013 (53,8%).

Ocho de cada diez mujeres suecas en edad de trabajar tienen un empleo

La media de la tasa de empleo femenina en la UE es, con los datos más recientes, del 66,5%. El país en el que más mujeres en edad de trabajar tienen un puesto de trabajo es Suecia. 8 de cada 10 mujeres de la población activa femenina tiene un empleo.

Le siguen Lituania (75,5%), Alemania (75,2), Estonia (75,1%) y Dinamarca (73,7%) en el top cinco de países en los que más mujeres trabajan.

España se encuentra en el quinto lugar…pero empezando la tabla por el final, a seis  puntos por debajo de la media de la UE. Pese al incremento que se ha producido desde los años más crudos de la crisis a la tasa de empleo femenino le queda mucho recorrido de mejora.

La tasa de empleo baja hasta el 55% en las mujeres con tres hijos o más

El número de hijos y la tasa de empleo tienen una estrecha vinculación como demuestra el estudio La vida de las mujeres y los hombres en Europa. Un retrato estadístico (edición del 2017), elaborado por el INE y Eurostat. Las mujeres sin hijos tienen una tasa de empleo del 65%, frente a los hombres en la misma situación que es del 73%. Con la llegada del primer hijo se incrementa en ambos sexos esta relación. Las mujeres la aumentan hasta el 71% y los hombres hasta el 85%. Con el segundo hijo la tasa de empleo femenina se mantiene prácticamente igual. La de los hombres crece hasta el 89%.

La llegada de un tercer hijo hace desplomarse la tasa de empleo femenino hasta su mínimo con un 55%. Curiosamente, también desciende la tasa de empleo de los hombres y alcanza un 84%.

La jornada parcial mayoritariamente femenina

La jornada a tiempo parcial es el tiempo de trabajo al que acceden mayoritariamente las mujeres. Muchas veces de forma involuntaria. Según datos de Eurostat para el 2017 el número de mujeres entre los 20 y los 64 años que trabajan a tiempo parcial es de casi tres veces más que el número de hombres que no realiza la jornada completa de ocho horas.

Otro de los principales obstáculos del mercado laboral a los que se enfrentan las mujeres es a la menor remuneración que sus compañeros varones y la escasa presencia en los puestos de responsabilidad. Conforme señala el mismo estudio, solo un tercio de de los directivos en la UE en 2016 eran mujeres. En ningún estado miembro se llegaba a la igualdad. Solo Letonia (47%) estaba muy cerca de conseguir un fifty-fifty en los puestos de responsabilidad en las empresas, seguida de Polonia y Eslovenia (41%).

Luxemburgo (18%), República Checa (25%) y Holanda (25%) se encuentran al final de esta tabla. En España un 31% de los directivos eran mujeres, cifra por encima de países como Alemania (29%), en el que la jefa del estado es una mujer o Dinamarca (28%), país de reconocidas conquistas sociales en materia de igualdad.

Cómo afrontar la igualdad en las empresas

Esta fue una de las cuestiones que se abordaron durante la presentación del informe, S=HE ¿Igualdad de oportunidades? Desarrollo profesional de hombres y mujeres en España que tuvo lugar el pasado diciembre. El estudio realizado por Infoempleo e IESE Business School, con el patrocinio de Gas Natural Fenosa con analiza el grado de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres durante sus carreras profesionales. Entre las principales conclusiones se encuentra la percepción de desigualdad por parte de las mujeres en sus lugares de trabajo. Un 68% de ellas piensa que en sus empresas se favorece la promoción de los hombres por encima de la de las mujeres.

Queda un largo camino que recorrer también en este punto. La corresponsabilidad en el cuidado de dependientes, ampliación de los permisos de paternidad y que este sea intransferible y obligatorio,  planes de carrera que tengan en cuenta las circunstancias personales, fomento de la vocación científica y tecnológica en las niñas, planes de igualdad, implantación de CV ciego y otras medidas que van tomando importancia tanto en la sociedad como en las empresas para que el talento femenino ocupe el lugar que merece.