Fundesem Business School organiza, todos los años, jornadas dirigidas a emprendedores con carácter gratuito para darles a conocer posibilidades de financiación, herramientas y tecnologías que hay a disposición de los nuevos proyectos e ideas innovadoras y presentarles casos que han prosperado con éxito. Es esta una de las herramientas que más valora alguien que está pensando convertir en empresa esa idea que le lleva rondando tiempo en la cabeza: encontrar el asesoramiento experto para hacer realidad el sueño de ser su propio jefe.

Luis Moltó, como responsable del Programa de Acompañamiento a la Pequeña y Mediana Empresa (PAPE), de Fundesem Business School, señala que seguramente  lo más difícil, aunque parezca lo más sencillo, a la hora de emprender es tener las ideas claras acerca de qué negocio quieres desarrollar: «Es importante sacarle al emprendedor las máximas contradicciones posibles para que recapacite sobre aspectos como qué es lo que quieres vender, quién te lo va a comprar, si has estudiado la normativa legal de tu sector, si cuentas con capital suficiente para salvar posibles contingencias…».

Según Germán Piñeiro, consultor de marketing y comunicación, un ‘business plan’ para una ‘start up’ debe ser realista y ágil. «Debe contener la rigurosidad de una tesis de Física, un toque de brillantez inolvidable, un diseño y presentación cautivadora y, finalmente, que sea capaz de reflejar la pasión que todo emprendedor siente al iniciar un nuevo proyecto al que dedicará, al menos, varios años de su vida», explica.

Aunque parezcan obviedades, continúa, son muchos los emprendedores que, a la hora de elaborar su plan de negocios, obvian algunas cuestiones «de sentido común». Entre ellas, clasificar los puntos clave del proyecto para atacarlos de forma separada. «Ningún buen plan de negocios puede ser formulado por una persona única, por lo que será bueno que cada uno asuma un trabajo acorde a su especialización», dice Piñeiro.

Además, el futuro empresario debe ser breve a la hora de presentar el plan a los inversores. Es importante realizar un buen resumen ejecutivo, evitando información que no sea relevante. Aunque, sin perjuicio de esto, no se debe olvidar añadir un toque de brillantez: una cita, una comparación de cifras que nadie podría olvidar, una analogía bien planteada o «hasta ese algo que se aleje de lo normal a fin de lograr que quien nos leyó, no nos olvide».

Piñeiro también considera de vital importancia no dar por sentado la viabilidad, al 100%, del proyecto en el plan de negocios. Un ‘business plan’ extremadamente optimista puede ser descartado a las primeras de cambio. También es aconsejable incluir un plan de contingencias, para que el potencial inversor compruebe que hemos previsto estrategias y acciones concretas para superar posibles obstáculos. Además, no hay que olvidarse de incluir unas previsiones de ventas y una cuenta de ingresos creíble y fundamentada en un buen estudio de mercado previo y, a poder ser, en un test de mercado.

Por último, el consultor aconseja esmerarse en los aspectos formales de la presentación: «No se debe escatimar gastos ni trabajo en el diseño y la presentación del plan de negocios. Si no se tiene una gramática y ortografía correctas, o no se considera uno capaz de hacer una buena presentación, acorde al nivel del proyecto, lo mejor sería buscar ayuda profesional».

‘Cultivar’ empresas

Un vivero de empresa es un espacio, normalmente asociado a entidades públicas y privadas en el que el emprendedor encuentra infraestructuras y, en muchos casos, asesoramiento profesional con el que empezar a dar forma a su sueño empresarial. Francisco José Blanco Jiménez, como profesor de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, a la vez que como presidente de AVIE (Asociación de Viveros e Incubadoras de Empresas) sabe mucho sobre el particular. Además, como coordinador de los viveros que la Universidad Rey Juan Carlos tiene en las localidades madrileñas de Móstoles yVicálvaro, Jiménez señala que, cuando un emprendedor les solicita un espacio, lo primero que se hace desde el vivero es darle un asesoramiento sobre la idea de negocio que tiene, señalándole cuales son las posibilidades de éxito que en ella vemos. «La gente viene al vivero buscando asesoramiento económico y fiscal, pero también información sobre cómo resolver desde las cuestiones administrativas hasta las más científicas y técnicas. En este último caso, ayudamos al emprendedor poniéndole en contacto con los expertos de la universidad que mejor le pueden ayudar», explica Jiménez.

Con los primeros pasos ya dados, el emprendedor pasaría a desarrollar sus planes financieros, de venta y de marketing. «En esta segunda fase ya trabajarían en lo que es propiamente el vivero, en una zona en la que le facilitamos, además de una mesa y un ordenador, la ayuda de técnicos que le asesorarán en su desarrollo empresarial». Por último, y en una tercera fase, el emprendedor ya presentaría su plan de empresa a un concurso público. Tras él obtendría un despacho que se alquila a unos 11 euros el metro cuadrado y que le da derecho a salas de reuniones y conferencias y un asesoramiento por parte de la universidad, que le concede cinco cheques del emprendedor. Estos cheques dan derecho a cinco consultas que el futuro empresario puede hacer a la universidad sobre distintos problemas que se le puedan presentar.

Para Jiménez, lo que da valor a un vivero es el asesoramiento de expertos durante los primeros pasos del emprendedor: «Que te faciliten un espacio está muy bien, pero, sin asesoría profesional, sería como el disco duro de un ordenador sin software».

Empezar con buen pie

Big data, biotecnología, comunicación digital, innovación para la sociedad, logística, nuevas fuentes de energía, nuevos modelos de comunicación con los consumidores, servicios y ecosistemas de movilidad,  telecomunicaciones y turismo. Estas son las áreas de emprendeGO, un concurso de ideas dirigido a emprendedores. Organizado por Infoempleo, en colaboración con los ministerios de Educación y Trabajo e Inmigración y el patrocinio de grandes empresas, los treinta proyectos ganadores –tres por categoría– serán dirigidos, potenciados, apoyados y arropados por mentores de grandes firmas. Además, tal y como explica Francisco Muñoz, director general de Infoempleo, «la idea que sea proclamada ganadora absoluta de emprendeGO ganará un viaje de una semana a SiliconValley (California), donde se reunirá con emprendedores norteamericanos». Las bases del concurso están en la web www.emprendego.com. El plazo de presentación de candidaturas termina el próximo 15 de enero.