Las cosas suceden, de una manera u otra. El verano es una época ideal para poner nuevos proyectos en marcha. Las cosas se ven de otra manera. Es como… Como si un ciclo terminara con las vacaciones, y en septiembre empezara otro nuevo, revigorizado, al que cogemos con más ganas y con más ímpetu.

 Os propongo un ensayo. Una prueba. Quiero haceros partícipes de la puesta en marcha, real, de todo un sistema de redes sociales. A lo largo de ocho artículos breves, quiero daros las claves de lo que hay que hacer, pero sobre todo de lo que no hay que hacer en las redes sociales. El análisis lo quiero realizar poniéndome en el lugar de quien busca empleo en las redes sociales. Pero tened en cuenta que, a grandes rasgos, es lo mismo que buscar negocio. Y que, realmente, lo que voy a hacer, es trasladar al papel el asesoramiento in-company que han podido recibir empresas bajo mi tutela.

 Tenemos por delante cuatro semanas en las que desmenuzar poco a poco los secretos de las redes sociales. El momento ideal para probar cosas nuevas, y sobre todo para aprehender y comprender qué beneficio podemos obtener de todas estas herramientas.

 Por dónde empezamos

Cuando alguno de mis alumnos de mis cursos de redes sociales me pregunta por dónde tiene que empezar, siempre le respondo lo mismo: “¿Dónde quieres llegar? ¿Qué es lo que quieres conseguir?”. Lo fundamental cuando emprendemos un proyecto, sea de la índole que sea, siempre tenemos que tener claro cuáles son los objetivos a dónde queremos llegar. Bien sea conseguir un puesto de trabajo, o bien hacer que un producto o una marca sea conocido. Me da igual.

 Y me da igual, porque realmente yo (o tú) somos una marca que  hemos de tratar dar a conocer. Si pretendemos que un empleador nos contrate, tenemos que darnos a conocer y vendernos. Hemos de sacar partido a nuestras fortalezas y aptitudes, y resaltarlas. Ya habrá tiempo de hacer notar nuestros defectos, y para entonces, se habrán adaptado perfectamente al sistema de trabajo. Seamos realistas.

 Esto de las redes sociales no es llegar, apuntarse o registrarse y esperar a que te lluevan amigos del cielo. O clientes. O empresas. Hay que trabajárselo. Y para conseguir resultados óptimos hay que tener claro por dónde empezar. Y sobre todo, qué hacer.

 Creo que lo que nos interesa es darnos a conocer profesionalmente. Al menos en este caso. Así que lo que tenemos que hacer es delimitar qué redes sociales utilizar.

 Vamos a ver.

Si lo que queremos es tener una red social en la que relacionarnos con nuestros amigos, entonces hemos de escoger Facebook.

 Si lo que queremos es una red social donde interactuar con la gente en tiempo real, y conocer minuto a minuto la actividad de mucha gente, entonces nuestra primera opción ha de ser Twitter.

 Si lo que queremos es una red social en la que tengamos la posibilidad de establecer contactos profesionales, alianzas, generar conocimiento, informarnos, capacitarnos y participar de proyectos, nuestra elección ha de ser LinkedIn.

 Si lo que queremos es una red social en la que ganarnos una reputación en nuestra área de conocimiento, aportando ideas nuevas, permitiendo el feedback de los usuarios y la colaboración, debemos decantarnos por algún sistema de blogging.

 …

 Y si lo que queremos es aprovecharnos de nuestras amistades y conocidos; estar al día de todas las novedades en tiempo real; divulgar nuestro perfil profesional, y ampliar la red de contactos; y, reputarnos en un entorno hostil, para convertirlo en un plácido lugar en el que trabajar… debemos de viralizar, dinamizar y trabajar todas estas herramientas conjuntamente para exprimirles el máximo provecho.

Conseguirlo no es difícil. No es nada complicado hacer que trabajen todas juntas. Lo realmente difícil es hacer que cada una por separado tengan sentido. Y que juntas te definan como la persona que eres.

 Porque debes de tener en cuenta que antes que nada eres una persona con inquietudes y con necesidades. Seguramente ya contarás con alguno (o quizá con todos) los perfiles de estas redes sociales. Mi idea es ir trabajándolos todos para que tu yo en las redes sociales signifique algo más que una foto o un avatar, y una descripción.

 Y como todo, hay que tener claro dónde estamos y a dónde queremos llegar. Para conseguir cualquier proyecto es vital saber lo que queremos conseguir. Tenemos todo un mes por delante para lograrlo.

 @AntonioVChanal
Coach y Formador