El envejecimiento de los trabajadores y la falta de una generación preparada que tome el testigo son los principales retos a los que se enfrentan las empresas en los próximos años. Sin embargo, el Índice de Adecuación Demográfica (IAD) elaborado por Adecco Institute pone de manifiesto que las compañías toman medidas a corto plazo, lo que les dificultará el hacer frente a la necesaria regeneración económica. Esta es la principal conclusión de una encuesta realizada a 2.518 empresas de Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y España.

La fuerza laboral europea se hace mayor. Durante los próximos 50 años, todos los países industrializados vivirán un drástico aumento del porcentaje de jubilados y al mismo tiempo se experimentará un fuerte descenso del porcentaje de personas que se inician en el mercado laboral. En 2020 las personas de más de 40 años serán mayoría en Europa. En tan solo diez años las empresas deben prepararse para resolver sus necesidades con una fuerza laboral envejecida. A partir de este momento, el crecimiento económico deberá alimentarse de un aumento de la productividad obtenido a través de la inversión en capital humano y físico, y mediante la inmigración.

En la evaluación de la preparación de las empresas para hacer frente a esta crisis demográfica, el estudio revela que las compañías europeas obtienen una media de 172 puntos en una escala de 100 a 400 puntos. Esta cifra supone un descenso de 10 puntos respecto al anterior informe. El caso más alarmante es el de España, cuyas empresas se sitúan en una media de 162 puntos, 18 menos que en la edición anterior.

El IAD evalúa cinco factores que afectan la capacidad de una empresa para afrontar satisfactoriamente el envejecimiento de sus trabajadores: la gestión de la carrera, la formación continua, la gestión del conocimiento, el cuidado de la salud y la gestión de la diversidad. Los tres primeros muestran una tendencia general a la baja en los cinco países europeos analizados. Sin embargo, el cuidado de la salud y la gestión de la diversidad parecen ser los factores menos dependientes de los altibajos económicos.

A pesar de estos datos, el Índice asegura que Europa tiene buenas oportunidades para enfrentarse a los retos del cambio demográfico a través de cinco áreas de acción política: la mejora en el apoyo a las familias, la promoción del empleo, las reformas para aumentar la productividad y la rentabilidad económica, la inmigración y unas finanzas públicas sostenibles.

Perspectivas 2009
Ningún sector, ninguna empresa, ningún departamento se salva de la crisis pero si hay alguno cuya actividad se ve rápidamente afectada ese es el departamento de Recursos Humanos. Según datos del IAD, durante 2009 la reducción general en la actividad de este área afectará al 34% de las empresas en Francia, seguida de España con un 33% (13 puntos más que en 2008). Acciones como la reducción de las horas extras o la congelación de las contrataciones son las más extendidas para luchar contra la crisis en todos los países estudiados. Respecto a la planificación previa de las necesidades de personal, se observa una evolución general y bastante uniforme hacia una orientación más a corto plazo. En Alemania son los más previsores, ya que planifican sus necesidades con más de 1,9 años, sin embargo, en España se registra un media de 1,2 años.