Ser o no ser jefe

En el momento actual que atraviesan la mayoría de las empresas se hace más necesario que nunca contar con responsables que sean capaces de motivar a sus equipos, jefes que sean capaces de sacar lo mejor sus empleados a pesar de que las circunstancias no sean las más favorables. Sin embargo, en este momento crucial, una encuesta realizada por Randstad entre 2.199 empleados y 833 jefes pone de manifiesto un dato cuanto menos preocupante, el 52% de los empleados considera que los directivos de su empresa no están lo suficientemente cualificados como para afrontar la actual situación. Además los actuales reajustes de plantilla que se están produciendo en la mayor parte de las empresas trae consigo también un problema de futuro, la dificultad para encontrar y preparar a la siguiente generación de directivos. Según datos del informe de Randstad, un 45% de los consultados cree que habrá un déficit de directivos lo suficientemente formados y con experiencia ante las necesidades del mundo empresarial del futuro.

Pero, ¿por qué es tan complicado encontrar líderes de futuro preparados para afrontar los retos empresariales? Pues según la encuesta de Randstad, porque el 49% de los trabajadores con la experiencia suficiente como para serlo no quieren aceptar ese puesto. En concreto, el 50% de los trabajadores mayores de 45 años diría que no a la posibilidad de convertirse en directivo. La principal causa de esta respuesta es el aumento de estrés, según reconocen el 82% de los encuestados. Aunque también se citan otras razones de peso como el tener que enfrentarse a trabajadores problemáticos, el aumento del papeleo administrativo o el tener que despedir a empleados.

Para retener a los directivos y enfrentarse a una reducción de talento, las organizaciones deberían replantearse cómo definen y comunican los roles de sus directivos. Las compañías están constantemente creando directivos con un valor para la empresa, sin embargo, esta idea no está llegando hasta los trabajadores. Más de la mitad de los empleados consultados creen que los roles de los directivos tienen que cambiar.

¿Qué nos atrae de ser jefes?
Aunque la mitad de los trabajadores confiesen que no les gustaría convertirse en directivos, la otra mitad sí que estaría dispuesta a aceptar el reto pero ¿cuál son las motivaciones? Aunque pueda resultar curioso los empleados consultados por Randstad no señalaban el incremento de poder, el reconocimiento o ni siquiera el dinero como aspectos atractivos de convertirse en jefes. El 89% indicaban que la principal motivación para convertirse en jefe sería poder transmitir su conocimiento o experiencia con otros, y el 85% señalaban el poder ser responsable del éxito de su empresa y el poder tomar decisiones.