Quedarse en paro supone un duro golpe. Se nos van los ingresos mensuales, perdemos estabilidad económica y nos invade la incertidumbre sobre cómo nos mantendremos en un futuro en ocasiones muy próximo. Además, entran en juego otros factores. Perdemos también los hábitos cotidianos y la rutina diaria. Esto desestabiliza tanto nuestro ánimo que podemos terminar tumbados en un sofá paralizados por la situación. ¿Cómo superar el síndrome del parado?

Nuestro cuerpo se ha habituado a estar activo durante un periodo del día. Tenemos que aprovechar la antigua jornada para generar una nueva y poner en práctica un plan de búsqueda de empleo y actualización de nuestro perfil. Te damos las claves para empezar cuanto antes.

  1. Ponte un horario. Es muy posible que ahora tengas que atender a aspectos domésticos y, si tienes niños, sus horarios determinarán tu nueva jornada. Sé flexible y organízate en periodos de dos horas a lo largo del día. Aunque parezca que no haces nada, si eres constante y te pones con una sola actividad durante ese periodo de tiempo, al cabo de unos días verás los beneficios de tu productividad.
  2. Completa tu perfil. Este es uno de los primeros pasos. Recupera los currículums antiguos, actualízalos con las últimas experiencias y formación, y dales una vuelta para que resulten más atractivos.
  3. Mueve tu candidatura. Apúntate a un portal de empleo, como el nuestro. Podrás crear tu perfil, recibir ofertas que mejor se adapten a tus preferencias y optar a los puestos más ajustados a tu experiencia. Además, date de alta en redes sociales de búsqueda de empleo, como LinkedIn, y comienza a crear lazos con los usuarios.
  4. Retoma los contactos de trabajos anteriores. Ahora tienes más posibilidades de comunicarte y volver a contactar con antiguos colegas. Ellos te aportarán otra perspectiva de tu sector y siempre cabe la posibilidad de que se oferte un puesto en su empresa o en la de alguno de sus conocidos. Es preferible que tu entorno sepa que estás desempleado/a, te surgirán muchas más oportunidades de trabajar. Aprovecha también para pedir cartas de recomendación. Serán muy apreciadas a la hora de valorar tu candidatura a un nuevo empleo.
  5. Completa tu formación. Es un momento excelente para reciclarse y adquirir nuevas competencias. Busca el curso que te permita abrir nuevos horizontes laborales o completa tu formación académica y accede a un empleo mejor. También puedes acreditar tu experiencia, es la manera oficial de hacer constar las habilidades que has adquirido en tu trayectoria laboral.
  6. Sigue cuidándote. Continúa con tu rutina de aseo y dedícale la misma atención a tu aspecto que cuando trabajabas, aunque tu indumentaria sea más informal. Si puedes, haz unas horas a la semana de ejercicio. Una actividad de este tipo mantendrá tu mente más sana y reforzará tu autoestima.

Seguir un plan como el que te proponemos no te asegura encontrar un trabajo, pero sí aumenta mucho las posibilidades. Si le dedicas todos los días un tiempo, obtendrás un rendimiento, ya sea para explorar el mercado laboral en busca de nuevos horizontes, ya sea para reciclarte y ponerte al día de las novedades de tu sector.