Esta es la pregunta a la que trata de dar respuesta Adecco que, desde la creación de la Ley de Igualdad, realiza una encuesta a las mujeres directivas españolas en la que pretende analizar la evolución de su implantación y su repercusión en los trabajadores.

La conclusión más llamativa de este año es el descenso en la valoración de esta ley: un 42% de ellas opina que la Ley de Igualdad no es efectiva, frente al 20% que así lo creía el año pasado. Y es que la crisis puede estar provocando el retraso en la implantación de la Ley ya que  a tres de su aprobación, aún un 51,6% de las encuestas afirma no haber notado ningún cambio en su empresa.

Aunque en 2010, se ha vuelto a registrar un incremento de las directivas que aseguraban que en su empresa se estaban tomando medidas para mejorar la igualdad, el ritmo de crecimiento se ha frenado hasta alcanzar al 37,1% de las directivas. Sin embargo, a pesar de esta mejora, no hay que olvidar que aún más de la mitad de las encuestadas (51,6%) asegura que su empresa aún no ha tomado ninguna medida para cumplir al Ley, mientras que un 11,3% afirma que apenas ha notado algún cambio en las políticas de recursos humanos, igualdad y conciliación de su compañía.

¿Y cuáles creen que son las causas que están dificultando la implementación de la Ley por parte del tejido empresarial? Para el 42,5% de las directivas, el principal impedimento es el desconocimiento del impacto que pueda tener la implantación de la Ley sobre los resultados financieros de la empresa. Y es que en plena crisis, aún se pueden ver con mayor recelo el desarrollo de medidas de conciliación y flexibilidad por el miedo a los efectos que puedan tener sobre la productividad.

Otros de los obstáculos más mencionados por las directivas es la sensación de dificultad en la implementación de la Ley (según el 30,1% de las encuestadas) y la percepción de que ésta presenta cierto cariz intervencionista en los órganos decisorios de la empresa (según el 24,7% de las directivas). Mientras, sólo el 2,7% opina que las razones pueden derivarse del miedo a lo desconocido.

Pérdida de confianza en la Ley y el Ministerio de Igualdad

Sea por la crisis o por otras razones, lo que sí que es cierto es que las mujeres están perdiendo la confianza en la efectividad de la Ley de Igualdad. Un 41,9% considera que la Ley no es efectiva, porcentaje que se ha duplicado con respecto al dato de 2008.

El escepticismo ante el papel del Ministerio de Igualdad también ha crecido entre las mujeres en este último año. Este ministerio que se muestra ante la opinión pública como uno de los susceptibles de desaparecer dentro del recorte de gastos que se demanda al Gobierno, no recibe tampoco el apoyo unánime por parte de las directivas del país: del 48% de directivas que en 2008, cuando se creó el ministerio, pensaron que iba a jugar un papel importante en la igualdad de las mujeres, pasó al 25% un año más tarde y al 21% de hoy en día.

Las directivas tampoco tienen clar0 el efecto que puede tener el artículo de esta Ley sobre la cuota femenina en los consejos de administración de las empresas. Aunque en estos momentos, las mujeres sólo ocupen el 10,6% de los puestos de los consejos de administración de las empresas del Ibex-35, no todas opinan que la obligación de cumplir con una cuota vaya a solucionar el problema de discriminación. De hecho un 41,9% de las encuestadas cree que esta medida no les ayuda, es más, que perjudica a las mujeres que sí están preparadas ya que puede cuestionarse que hayan alcanzado la dirección por cuota y no por valía. Por su parte, un 33,9% de las directivas cree lo contrario, que esta medida sí que ayudará a normalizar la situación de discriminación en los puestos directivos de las empresas españolas, pero que debe ser de carácter transitorio. Y por último, un 24,2% se muestra indiferente ante esta medida.

La discriminación salarial persiste

Las cifras son tajantes cuando hablamos de un aspecto tan sustancial como es el salario: casi ocho de cada diez de las mujeres consultadas lo considera así. Sin embargo, se aprecian distintos matices: un 43,3% del total opina que existe una clara discriminación salarial, mientras que un 35% considera que esta discriminación es «encubierta», esto es, se atribuye a una categoría profesional inferior, pero las funciones desempeñadas son las mismas. En el lado contrario, se posiciona un  21,7% de las encuestadas, que afirma que no ha percibido diferencias en cuanto a remuneración económica se refiere.

A pesar de este dato pesimista, un 50% de las encuestas refleja que la coyuntura económica actual ha afectado por igual a hombres y mujeres, mientras que un 38,3% considera que la crisis ha atacado de forma más incisiva a la carrera profesional de las trabajadoras.

De cualquier forma, las cifras hablan de que la crisis no ha contribuido en absoluto a estabilizar la situación laboral de las mujeres. Más de la mitad de las participantes en este estudio (concretamente un 51,7%) asegura que la situación económica ha influido en la contratación y despidos femeninos.

Jornada reducida vs. promoción profesional

La conciliación de la vida laboral y personal es una de las principales preocupaciones de las trabajadoras y una de las asignaturas pendientes en nuestro país en materia de igualdad.

La jornada reducida, una modalidad muy habitual en otros países europeos, es vista por las directivas españolas como un freno a su promoción profesional. Los resultados de las encuestas han sido contundentes respecto a esto: un 90% de las mujeres cree que solicitar una jornada reducida no les ayudará en absoluto a promocionar en su carrera.

Sin embargo, a juzgar por las respuestas de las directivas, desempeñar un puesto de responsabilidad no debería ser incompatible con la conciliación familiar, ya que el 78,3% de las encuestadas cree que ostentar un cargo directivo es compatible con un horario flexible, mientras que un 21,7% opina lo contrario.

Una de las medidas que se perfila como una buena opción para alcanzar la conciliación es el teletrabajo, pues permite una mayor flexibilidad y autonomía de organización al trabajador. No obstante, las mujeres directivas participantes en el estudio de Adecco no lo ven claro. Tan sólo un 6,8% deposita su confianza en esta nueva modalidad de trabajo, mientras que un 3,4% cree que no es la solución. Y es que la clave perfecta parece que es la combinación entre jornada presencial y teletrabajo, según el 57,6%, mientras que un 32,2% opina que lo importante es trabajar por objetivos, independientemente de la presencia en el lugar de trabajo.

Escepticismo ante el futuro

Pasos tímidos en un proceso lento. A pesar de que, de forma paulatina, el papel de las mujeres en el mundo de los negocios está cambiando, aún queda mucho por hacer. Así lo opinan las directivas españolas, que no se muestran muy optimistas respecto a la perspectiva de futuro en materia de igualdad.

¿Cómo se encontrará España dentro de 10 años en cuanto a igualdad se refiere? Ellas lo tienen claro: tan sólo un 4,9% cree que habremos conseguido la igualdad real en el panorama laboral. Por el contrario, un 80,3% afirma que se habrá avanzado, pero que una década no será suficiente para acabar con la discriminación. El restante 14,8% es el que se muestra más escéptico, ya que no duda en responder que la situación será la misma que la que vivimos a día de hoy.