Foto: Chris Hondros

Nada mejor que el ambiente distendido de un pub para mantener una entrevista de trabajo. Eso, al menos, deben pensar los reclutadores de personal y los buscadores de empleo que, periódicamente, se dan cita en los bares de Manhattan. Unas simples pulseras fosforescentes sirven para distinguir a los unos de los otros. Mientras los reclutadores las lucen verdes, los candidatos las llevan rosas. En la imagen, una de los quinientos profesionales que acudieron al último encuentro, celebrado en los bares del barrio neoyorquino del Soho, muestra su currículum vitae.