Es posible que hayas presentado a una candidatura y te hayas quedado con la sensación, o la certeza, de que te han rechazado porque tu perfil es muy superior a los requisitos que pedían. Si por la falta de ofertas en tu categoría laboral, o simplemente porque quieres reorientar tu carrera laboral, has ampliado tu búsqueda de empleo hacia puesto de trabajo de menor cualificación de la que tienes ¿cómo puedes enfocar ese problema en tu candidatura?

Aunque podría pensarse que la empresa va a conseguir una “ganga” al contar con un trabajador cargado de “extras”, que será capaz de desempeñar las tareas del puesto de trabajo y otras con un requerimiento mucho mayor, el empresario no lo ve así.  Entiende que es muy probable que el trabajador se vea infravalorado y que con el tiempo la consecuencia sea la “frustración laboral”, debida a la desmotivación de la menor remuneración y la sencillez de las tareas realizar que tiene un puesto de trabajo inferior a sus capacidades, lo que hará que en el futuro que no sea rentable en su puesto de trabajo o termine abandonando la empresa en el momento en el que más lo necesita. En pocas palabras, en estos casos la visión del empresario es que realmente no quieres el empleo, ya que te has preparado para otro tipo de trabajo, y contratarte le traerá más problemas que beneficios.

Es muy sencillo decir que postules en aquellos puestos para los que te has preparado, pero todos sabemos que eso no siempre es posible. Por eso, si quieres (o necesitas) conseguir un puesto de trabajo que requiera una menor cualificación de la que tienes, lo primero que debes tener en cuenta es cómo va a afectarte personalmente la aceptación de ese empleo y preparar las argumentaciones que ofrecerás a los inconvenientes que le surgirán al empresario. Estos dos ejercicios serán básicos para presentar tu candidatura.

Es muy probable que estés pensando en eliminar experiencia y formación en tu curriculo para rebajar de esta forma tu perfil y solucionar así el problema. Debes tener en cuenta que adaptar la presentación de tu vida laboral a la empresa y el puesto de trabajo es una práctica recomendable, pero una cosa es como presentas tu currículo y otra mentir sobre el mismo. Si omites aspectos destacables de tu experiencia o formación, ten seguro que el reclutador encontrará huecos o lagunas sobre los que puede entender que estás intentando engañarle y, si eso ocurre, habrá una pérdida de confianza y con ella las opciones de conseguir el empleo.

No existe una “buena solución” para este problema por lo que deberás valorar cuál es la estrategia más adecuada para cada empresa y candidatura. Estas son algunas prácticas recomendables que puedes aplicar a esa estrategia:

  1. Investiga a la empresa y el puesto de trabajo,  haz tuyos su filosofía y valores.
  2. Aprovecha al máximo la carta de presentación para explicar lo que consideres importante sobre porque te interesa ese puesto de trabajo.  Expón en ella  que conoces perfectamente la empresa y el puesto de trabajo al que te presentas, cómo encajas tú en la empresa y ella en tu profesional. Hazlo con brevedad y deja claro que quieres ese empleo.
  3. Adapta tu currículo al puesto de trabajo ordenando y resaltando la formación y la experiencia laboral deseable para el puesto. No obstante, evita omitir o eliminar información que pueda ser relevante sobre  tu “vida laboral”. Un currículo debe ser breve así que explica lo necesario pero no pongas en peligro la veracidad de tu currículo.
  4. No mientas. Si crees que lo que estás haciendo replantéate de nuevo la presentación de tu currículo y la carta de presentación.
  5. Si lo ves necesario y es posible contacta personalmente con el reclutador al entregarle tu candidatura.
  6. Cuando accedas a la entrevista ten preparados argumentos para convencer a tu entrevistador. No te preocupe admitir tu preocupación sobre tu cualificación en relación al puesto pero que esa reflexión ha hecho que encuentres más pros que contras, evita la cuestión del salario y deja claro que eres flexible al respecto, pregúntale al entrevistador que ventajas y desventajas ve en tu candidatura, destaca lo importante que es para ti aprender y como te motiva, no tengas miedo a comprometerte con la empresa, aprovecha tus logros y como has ascendido por méritos propios en anteriores puestos de trabajo.

No olvides que España es el país europeo con más personas sobrecualificadas en su puesto de trabajo (uno cada cuatro empleados según Afi-Asempleo). No es una situación ideal, pero si el 25% de los empleados actuales pueden ¿por qué tu no vas a ser uno de ellos?