Buscar trabajo puede ser frustrante. Envías decenas de currículums, ves que la oferta encaja contigo… pero no recibes ninguna llamada. Muchas personas piensan que el problema es su falta de experiencia o su edad pero, en realidad, las empresas reciben cientos de candidaturas por cada oferta, utilizan filtros ya automatizados y un pequeño error puede hacer que tu candidatura sea descartada en segundos, sin que nadie llegue a conocerte. Repasamos cuáles son los errores más habituales en el currículum y cómo pueden influir para hacer que te descarten antes de la entrevista.
No has adaptado el currículum a la oferta
Uno de los errores más comunes es enviar el mismo currículum para todas las ofertas a las que aplicas. Las empresas buscan perfiles concretos y esperan ver claramente por qué encajas en ese puesto. Si tu currículum es genérico, el reclutador no va a hacer el esfuerzo de imaginar si podrías servir para ese trabajo y pasa al siguiente candidato.
Cuando el CV no menciona las habilidades clave que aparecen en la oferta, suele ser descartado rápidamente. Adaptar el currículum no significa mentir, sino destacar lo más relevante de tu perfil para ese puesto concreto.
No has usado las palabras clave adecuadas
Muchas empresas usan en sus procesos de selección programas automáticos para filtrar currículums antes de que los vea una persona. Estos sistemas buscan palabras clave concretas relacionadas con el puesto. Si tu CV no incluye esos términos, puede ser eliminado automáticamente sin que nadie lo lea.
Este es uno de los errores en el currículum más frecuentes. Revisa el lenguaje que se utiliza en la oferta y usar términos similares en tu CV, aumentará mucho tus posibilidades de pasar ese primer filtro. Por ejemplo, si la oferta pide «atención al cliente» y tú pones «trato con personas», el sistema puede considerarlo no equivalente.
El diseño es poco claro o difícil de leer
Un currículum desordenado, con demasiados colores, tipografías raras o bloques de texto largos cansa la vista. Los reclutadores dedican muy poco tiempo a cada CV, a veces menos de 10 segundos en una primera revisión.
Si no encuentran rápido la información clave (experiencia, puesto actual, habilidades), es muy probable que lo descarten. Un diseño limpio, ordenado y sencillo siempre juega a tu favor.
Describes tareas y no resultados
Otro error habitual en el currículum es limitarse a describir las tareas que se han realizado. Frases como «encargado de ventas» o «responsable de administración» dicen muy poco. Las empresas quieren saber qué aportaste y qué resultados conseguiste. Añadir pequeños logros, mejoras o responsabilidades concretas ayuda a que tu perfil destaque frente a otros similares.
Por ejemplo, no es lo mismo decir «atención al cliente» que «atención al cliente resolviendo incidencias y mejorando la satisfacción del usuario». Los logros, aunque sean sencillos, ayudan a diferenciarte.
Tienes faltas de ortografía y descuidos
Puede parecer un detalle menor, pero no lo es. Un currículum con faltas de ortografía o errores de formato transmite poca atención al detalle y falta de profesionalidad. Para muchos reclutadores, este motivo es suficiente para descartar una candidatura.
Revisa el documento con calma varias veces, usa correctores y pide a otra persona que lo lea, puede evitar que un simple despiste te cierre puertas.

Incluyes información irrelevante o desactualizada
Incluir datos que no aportan valor también juega en tu contra. Cursos muy antiguos, trabajos sin relación con el puesto o listas interminables de habilidades básicas son errores en el currículum que restan fuerza al conjunto y pueden distraer de lo importante.
Un CV claro, breve y con información actualizada, resultará mucho más atractivo que uno largo y lleno de datos innecesarios. Facilitará el trabajo del reclutador y mejorará tus opciones.
No explicas bien los periodos sin trabajar
Tener huecos en la trayectoria laboral es algo normal, pero no explicarlos bien puede generar dudas. Cuando un reclutador ve periodos sin actividad y no encuentra ninguna aclaración, puede pensar que hay algo que ocultar.
Este es uno de los errores en el currículum más fáciles de corregir. Una breve explicación sobre formación, proyectos personales, cuidado de familiares o búsqueda activa de empleo suele ser suficiente y son situaciones normales. Lo importante es explicarlas de forma breve y honesta.
Tu perfil digital no coincide con la información del CV
Cada vez más empresas revisan el perfil online de los candidatos en redes profesionales como LinkedIn. Un CV correcto puede quedar en nada si tu perfil profesional está incompleto, desactualizado o no coincide con la información enviada.
Además, una foto poco adecuada o comentarios inapropiados en las redes sociales también pueden influir negativamente, aunque no siempre se diga de forma explícita.
No incluyes un resumen profesional claro
Muchos CV empiezan directamente con la experiencia laboral. sin embargo, un pequeño resumen inicial ayuda a entender rápidamente quién eres y qué tipo de puesto buscas.
No tener este apartado es otro error muy común en el currículum. En pocas líneas puedes captar la atención del reclutador y animarle a seguir leyendo.
No muestras tu valor diferencial
Si tu currículum es igual al de muchos otros candidatos, es fácil que pase desapercibido. No destacar lo que te hace diferente es uno de los errores más perjudiciales. Puede ser una habilidad concreta, una forma de trabajar, un logro o una combinación de experiencia y actitud. Mostrar ese valor añadido puede aumentar mucho tus posibilidades de llegar a concertar una entrevista.
Recuerda que, aunque un buen currículum no garantiza el trabajo, un mal CV casi siempre garantiza el descarte. Revisarlo con calma y mejorarlo puede ser uno de los pasos más importantes en tu búsqueda de empleo.
