El growth haking es una técnica de márketing que hace crecer la visibilidad de una empresa de manera exponencial. Si quieres convertirte en growth hacker, la creatividad es uno de los ingredientes principales; el otro es una simbiosis perfecta entre márketing, redes sociales y programación. Tu misión será que el nombre de una compañía suene en redes sociales, que tenga la mayor presencia digital y que multiplique sus usuarios en el menor tiempo posible.

¿Sabes por qué esta profesión contiene la palabra «hacker»? En los últimos tiempos los programadores y desarrolladores de distintos campos ha luchado por desvincular el concepto de «pirata informático» de la connotación negativa que contiene. Un hacker emplea el mismo código que cualquier otro programador, pero lo lleva mucho más allá de las posibilidades para las que fue creado. Vale que algunos han utilizado esta habilidad para beneficiarse al margen de la ley, pero no hay nada malo en trascender los límites para los que fue creada una herramienta. Esto es lo que hace un growth hacker, multiplica las posibilidades de las herramientas del márqueting on line para diseñar una estrategia altamente efectiva.

Por qué se necesitan growth hackers

El tipo de presencia que trata de impulsar esta clase de profesional es de alto impacto. El nombre de la compañía tiene que pasar a ser conocido de 0 (o poco) a 1.000 en un tiempo mínimo y, sobre todo y más importante, con un presupuesto reducido. Por eso son grandes aliados de las start-ups.

Las iniciativas que requieren contar con un growth hacker son aquellas que lanzan un producto y necesitan que tenga presencia en el mercado, no por su trayectoria, pues no la poseen, sino por su atractivo para los consumidores potenciales. Un growth hacker sabrá ver qué hace un usuario cuando entra en contacto con un producto por primera vez y conseguirá cautivarlo con una táctica que llame su atención.

Cómo convertirse en growth hacker

Lo más natural es que alguien que quiera dedicarse a este campo se haya formado tanto para programador como en el área del márketing.

El pensamiento creativo va a ser el mejor aliado de un buen growth hacker. Donde alguien ve una simple herramienta, este profesional ve un campo de posibilidades. También deberá ser muy ágil para poder probar nuevas técnicas y evaluar rápidamente si funcionan.

Los growth hackers emplean técnicas de SEO pero llevadas a un extremo viral, si es posible. Los datos que aportan toda clase de métricas sobre web y redes sociales son las constantes compañeras de fatigas de la profesión. Hay que concentrarse en determinados datos muy seleccionados que serán el objetivo que habrá que hacer crecer.

Por último, adaptarse al negocio y no emplear la misma táctica para cualquier empresa, ya sea una tienda de zapatos o una casa de comidas, será uno de los secretos del éxito de sus estrategias.