Estamos de acuerdo. Es una trampa, un engaño, pero hay que reconocer que la historia de la chuleta (para los que nos leéis desde América Latina nos referimos a acordeones, machetes, torpedos) está plagada de ingenio. Las ocurrencias para escamotearlas son asombrosas. Hay soportes que son imbatibles, como el-boli-bic, y otros tan tecnológicamente sofisticados que podrían formar parte de los básicos del Agente 007.

¿Será necesario copiar en el futuro?

El propio concepto de chuleta es algo que va quedando obsoleto ante las nuevas técnicas de aprendizaje que ponen el acento en la construcción del conocimiento. Los nuevos métodos cuestionan la exigencia de almacenar en nuestra precaria memoria el tipo de conocimiento que integra una chuleta: datos, fechas, fórmulas. Aunque, mientras llega el futuro, en épocas de exámenes los estudiantes siguen utilizando todo tipo de técnicas «poco éticas» para aprobar cuando no se han hincado codos lo suficiente.

Inspiradas en el material que se permite en el examen

Las técnicas utilizadas para confeccionar una chuleta van de lo más artesanal a lo más sofisticado. Están basadas en la reducción, esquematización, brevedad, creación de acrónimos y siglas, reglas mnemotécnicas, generación de códigos… En realidad se trata de una tarea mucho más creativa que el hecho de memorizar esos datos. Estas son algunas de las clásicas:

  • Bolígrafo. Con una caña transparente sobre la que se escribe la información relevante con un compás o una cuchilla. Queda invisible en la lejanía. Hay incluso bolígrafos con un sistema por el cual se deja visible la chuleta a través de una ventana en la parte superior. La chuleta está enrollada en el mecanismo interno del boli. Pura ingeniería de supervivencia.
  • Calculadora. Se esconde la chuleta en la tapa que la cubre con la artimaña de que el papel no sea muy llamativo.
  • Cambiazo. Muy popular. Consiste en llevar escritas posibles preguntas que es previsible que caigan. Si se acierta con alguna se cambiará la hoja del examen por la que ya se ha escrito. Para hacerlo bien es necesario conseguir el mismo papel que el del examen. Por eso los profes, en prevención, los marcan.
  • Ocultas en la ropa, hay quien incluso las plastifica para que no hagan ruido.
  • Los más hábiles con software de retoque fotográfico son capaces de personalizar hasta la etiqueta de un refresco.

En todas ellas la técnica que impera es la reducción de la información. Empequeñecer el tamaño de la fuente al mínimo legible.

Tecnología del espionaje para aprobar exámenes

Pese a que el papel es barato, ligero y accesible como soporte, la capacidad de albergar información es menor que la de un dispositivo. Estos son los artilugios más utilizados.

  • Relojes. Se trata de una especie de mini e-book donde aparece el texto que se ha introducido previamente. Los hay que incluyen hasta un botón para que en un solo gesto se convierta en un sencillo reloj digital que facilita información tan anodina e inocente como la hora. La llegada de los smartwatches hace tambalearse la oportunidad de este método, ya que con toda probabilidad los relojes inteligentes serán candidatos a la prohibición en los exámenes en breve.
  • Cámaras, pinganillos y datos móviles. La acción combinada de estos elementos es el máximo nivel tecnológico alcanzado en el arte de ocultar contenidos de examen. Cámaras que quedan invisibles entre la ropa o en otros complementos y utensilios permitidos en la prueba. Gracias a la tecnología inalámbrica (primero por bluetooth y después por datos móviles) hay quien fotografía la pregunta, la envía y un cómplice le facilita la información vía pinganillo (incluso micropinganillo) mediante la misma tecnología.

Dejando a un lado lo que tiene sobre todo de autoengaño, hacer una chuleta se puede ver de forma positiva, y es que la cantidad de ideas que surgen para poner el máximo de información en el mínimo espacio supone grandes dosis de creatividad. ¿Qué mente estará más capacitada para afrontar el futuro, una mente adiestrada para retener información o una que busca minimizar los inconvenientes de no estar preparada para un reto?