Las empresas españolas invertirán este año 1.938 millones de euros en beneficios sociales para sus empleados, frente a los 1.813 millones de euros de 2010, según un estudio de Sodexo Soluciones de Motivación.

Formación (76%), seguros de salud (47%), cheques de comida (41%), seguro de  accidentes (40%), renting de vehículos (32%), seguros de vida (25%), planes de pensiones (15%) y cheques guardería (14%) son los principales beneficios que disfrutan los empleados en España, al margen de la retribución  convencional.

Según el estudio, el 31% del tejido empresarial español recurrirá a esta fórmula este año para retribuir a sus empleados. No obstante, Carlos Delgado, presidente y consejero delegado de Compensa Capital Humano, opina que «desde el punto de vista de la ‘retribución  clásica’, la entrega de beneficios sociales homogéneos para todos los profesionales por decisión unilateral de la empresa, sí se ha producido un gran recorte de dichos beneficios. Al ser idénticos para todos, no conocemos si van a satisfacer las necesidades de todos y cada uno de los empleados».

Por su parte, Alex López, creador y administrador del grupo de Linkedin «Compensación y Beneficios’» del que forman parte más de 4.100 profesionales del área de recursos humanos y expertos en retribución, apunta que «la situación actual ha provocado que muchas empresas no puedan seguir manteniendo los beneficios que ofrecían a sus empleados y que, en el caso de seguir ofreciéndolos, se tenga mucho más control sobre el gasto que suponen».

La crisis provoca que los beneficios sociales que las empresas españolas ofrecen a sus empleados cuenten con la retribución flexible y la compensación total. Esta forma de motivación está siendo acompañado de la expansión de la «retribución flexible». Según la consultora especializada Mercer «permite a los empleados elegir los  elementos de una parte de su paquete retributivo según sus necesidades y preferencias, optimizando su  fiscalidad. Para la empresa, mejora su posición competitiva como empleador y da respuesta a la diversidad del colectivo al que permite flexibilizar su retribución pero atendiendo a las necesidades de cada momento».

Según Sodexo, el porcentaje de empresas dispuestas a incorporar la retribución flexible en sus plantillas ascenderá en 2011 hasta un 9%. «Se pone de manifiesto en este dato la intención del tejido empresarial español de dirigirse hacia la retribución flexible como fórmula  de motivación, y un menor crecimiento de los beneficios sociales, hasta ahora el sistema tradicionalmente utilizado», dice Óscar Massó, director de Marketing de Sodexo Soluciones de Motivación.

Los beneficios sociales y la retribución flexible aparecen ya en el 60% de las empresas de más de 100 empleados, como refleja el informe de esta firma. Todos ganan Delgado comenta en este sentido que «un plan de compensación flexible nos permite comunicar al empleado todos los elementos de su compensación total, asegurándonos que todo lo que le pagamos lo valora al 100%, al haberlo escogido en persona, y con el tratamiento fiscal más beneficioso ante la retribución en especie. Incrementa su disponibilidad neta después de impuestos y gastos personales, sin mayores costes salariales para la organización».

Eso sí, la Dirección General de Tributos ha evaluado recientemente la posibilidad de que las retribuciones en especie estén sujetas a IVA, lo que desincentivaría la aplicación de este tipo de planes.