¿Cuánto más tenemos que esperar? Coyuntural o no, el descenso del 1,5% en el número de parados del pasado mes de junio debe leerse, desde ya, con la ayuda de un diccionario de previsiones. Las primeras, las correspondientes al Índice de Perspectivas Profesionales (IPP), nos dicen que la contratación va a seguir cayendo y que, pese a que no habrá tantos cambios en las plantillas como en el primer semestre del año, los valores en la evolución del empleo seguirán siendo los más negativos de los últimos cuatro años.

Durante la mayor parte de este tiempo, el mismo que tiene de vida el informe que elabora el Instituto de Estudios Laborales de ESADE Business School en colaboración con el diario ABC, el índice de contratación no dejaba de escalar puntos por encima del 100 [el baremo mínimo de crecimiento]. Hoy, sin embargo, apenas alcanza un 65 tanto para empleados como para profesionales y directivos. En porcentajes, más sencillo: de las 200 empresas consultadas para este informe, el 48 % prevé un descenso en el número de incorporaciones y sólo un 13% cree que lo aumentará. Y no hay otra explicación, directores generales, financieros, y responsables de recursos humanos y de selección no creen que haya movimiento porque la prioridad es conseguir la estabilidad perdida.

Cambios en las expectativas de contratación de profesionales

Pero el alivio de luto que supone la ligera disminución en el peso de consultados con intención de reducir plantilla -que cae del 45% al 35%-, no es el único clavo ardiendo al que la población activa española se puede agarrar. La décima edición del informe que elabora ESADE muestra un cambio en la previsión de la demanda de productos que, si bien no es demasiado significativa, sí que invita a un leve optimismo. De los expertos consultados un 20% prevé su aumento frente al 16% que lo hacía en febrero y, aunque sigue siendo sólo una quinta parte de la muestra, esté es quizá el mejor dato, sobre todo si tenemos en cuenta que las expectativas de negocio continúan a la baja, si es que existen. Aquí, sólo un 22% es positivo, 14 puntos porcentuales menos que la proporción registrada a principios de año.

Misma tendencia en contratación… y algunos cambios. Si bien las líneas generales del mercado laboral no variarán de aquí a enero, sí que cabe destacar que entre las prioridades ya no estará la de incorporar a profesionales en finanzas, ventas, servicio al cliente o producción, como venía ocurriendo hasta ahora. Con el verano como punto de inflexión, su búsqueda disminuirá en favor de la de expertos en tecnologías de la información y en compras. Por categorías, si seguimos con las tendencias, las preferencias son claras: los empresarios demandarán la presencia de técnicos y recién graduados, y apenas moverán ficha para atraer a nuevos asesores a sus consejos.

Expectativas de contratación por nivel en la organización

En cuanto a la contratación de profesionales y directivos, el IPP señala poco más o menos la misma progresión decreciente que en ediciones anteriores salvo a la hora de cubrir vacantes, algo que se hará en mucha menor proporción aún y de una forma cada vez más sencilla. El «menos puestos para más candidatos» hace que los consultados por el informe reconozcan que su temor a la rotación ha disminuido y que su percepción ante los en su día complejos procesos de selección se suaviza. Tanto que este informe registra un nuevo rumbo en lo que a métodos de búsqueda se refiere.

Internet y las referencias siguen liderando la clasificación de los canales más utilizados para poner en contacto a estas parejas «en crisis», sí, pero las recomendaciones de empleados y los sistemas de información propia caen como lo ha hecho la urgencia en ocupar los puestos que han quedado libres o los pocos de nueva creación. Ahora los seleccionadores tienen tiempo para bases de datos y, por eso, viejos olvidados como archivos internos, colegios profesionales e instituciones educativas vuelven a ser barajados como yacimientos de candidatos. Ellos y, de nuevo, las agencias completarán el círculo mágico del otoño.

Pero todo lo que empieza acaba, a veces de forma abrupta; otras, casi anunciada. En el caso de las jubilaciones, normales, anticipadas o ‘pre’, para las que ESADE Business School elabora otro Índice -de Perspectivas de Jubilación-, el 42% de las empresas espera durante los próximos meses entre uno y 10 salidas en cada compañía y un 6% cree que se llegará a retirar bajo esta fórmula a más de 20 personas.