Los principales protagonistas del mercado de trabajo son las personas en situación de trabajar o población activa. Estar o no en posesión de un puesto de trabajo divide a los candidatos frente a las ofertas de empleo. ¿Cuáles son las condiciones de cada situación? El informe Infoempleo Adecco nos dibuja los perfiles socioeconómicos y las expectativas y visión sobre el mercado laboral de unos y otros.

Características de las personas con un puesto de trabajo

Sabemos que la empleabilidad de las personas con estudios es mayor. Según el informe, el nivel de estudios más observado entre los empleados es el de licenciado, graduado o diplomado, con un 38,9%.

El 21,8% trabaja en el sector servicios con un contrato indefinido en un 51,3%. Los contratos temporales suman un 19,4% y un 18% ha firmado un contrato por obra y servicio.

Tal y como están las cosas, claramente tener un puesto de trabajo es una situación privilegiada pero en muchas ocasiones la satisfacción se queda ahí. Un 32,1% está buscando activamente empleo por diferentes motivos. Entre los que más pesan están el equilibrio entre la vida personal y la laboral, el desarrollo profesional y el salario.

La visión sobre el futuro laboral es más bien pesimista entre los que están trabajando. Se tiene la sensación de que la estabilidad laboral es precaria. Un 41,1% pronostica que no conservará el puesto de trabajo en los próximos meses debido a que su contrato es temporal o por obra y servicio (28,5%) o bien porque la empresa no esté capacitada para mantener su puesto (12,6%).

El perfil de las personas desempleadas

La edad de los parados es un dato significativo en el mercado de trabajo por la penalización que supone haber cumplido los 45 o no tener más de 26. Aunque las expectativas son bien distintas. Los mayores de 45 años, el colectivo más azotado por el desempleo, supone el 32,7% de los candidatos. Los menores de 26, el segundo mayor grupo, supone el 13,8%.

El nivel de estudios entre los parados arroja un dato significativo y es que los licenciados son el colectivo que está de forma mayoritaria en paro, con el 28,2%. Solo un 1,5% de los parados no tiene estudios.

El paro de larga duración es uno de los problemas más lesivos que urge afrontar. Conforme se prolonga el tiempo en situación de desempleo se reducen las posibilidades de encontrar un puesto de trabajo. El desánimo cunde y los ingresos por subsidio se reducen hasta desaparecer. En esta situación de paro de larga duración se encuentra el 54% de los desempleados, según el informe. De estos, el 35,2% lleva más de dos años sin empleo. El 63,5% no está recibiendo ninguna prestación por desempleo.

El principal motivo por el que un parado se encuentra sin trabajo es la finalización de contrato, un 36,7%. Casi el 8% se ha visto afectado por un ERE y un 17,2% ha sido despedido. El 14,3% se encuentra en esa situación porque la empresa ha cerrado. Un 5,6% no está buscando de forma activa empleo, la mayor parte, un 38,5% de estos, porque está aprovechando para formarse. El 17,7% ha tirado la toalla y piensa que no lo encontrará.

La sensible mejora en los datos sobre el empleo durante este 2015 ha podido incrementar el optimismo sobre las expectativas laborales. La desmoralización era manifiesta el pasado año. El 83% creía que la situación estaría exactamente igual o incluso peor para poder encontrar un trabajo.