Si hay un sector que se siente realmente perjudicado por la eterna crisis económica que golpea a España es el de los trabajadores autónomos. Y así lo certifica un estudio presentado hace escasos días por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), según el cual el 90% de los autónomos no contratará a nuevos trabajadores en el presente año. Pero no es este el único dato negativo, ya que el 74,2% de los 1.184 trabajadores autónomos encuestados asegura que su negocio se ha visto afectado negativamente en 2011, un porcentaje similar (70,4%) al que opina que su facturación no mejorará a lo largo de este año.

Lorenzo Amor, presidente de ATA, culpó directamente a las administraciones públicas como “principal foco” de destrucción de empleo entre los emprendedores y recordó que actualmente les deben 15.000 millones de euros. Y es que la morosidad, tanto pública como privada, ha perjudicado gravemente al 20,5% de los autónomos, y seis de cada diez se han visto afectado de alguna u otra manera por culpa de esta lacra. Puesto que, según los datos de esta encuesta, el 64,2% de los trabajadores por cuenta propia tarda más de seis meses en cobrar sus facturas y, casi uno de cada tres (30,4%), más de un año. Este problema ha supuesto la pérdida de más de 250.000 empleos, según las estimaciones de ATA.

Pero difícilmente podrán los trabajadores autónomos superar esta grave situación si el acceso al crédito sigue ofreciendo las grandes dificultades que ofrece actualmente. Aunque el 61,5% de los autónomos sigue dirigiéndose a alguna entidad financiera con la esperanza de que les concedan liquidez para sostener su negocio y economía familiar, la respuesta obtenida de estas entidades financieras no puede ser más desoladora: prácticamente a uno de cada dos autónomos (48,6%) les deniegan la financiación solicitada. Por tanto, parece lógico que si no hay demanda ni liquidez, ni crédito no haya contratos. “Las entidades ofrecen poca financiación y exigen garantías, avales y condiciones leoninas”, protestó Amor, algo que también ocurre con la línea ICO Directo, del Instituto de Crédito Oficial, ya que las condiciones de acceso son más duras incluso que las de las propias entidades bancarias, por lo que solo 5.000 autónomos han podido conseguir esta financiación pública.

Por tanto, la situación pinta mal para los trabajadores autónomos, tanto que en tres años (mayo de 2008 a junio de 2011) los autónomos afiliados a la Seguridad Social pasaron de 3.409.008 a 3.106.892, es decir, 302.166 trabajadores por cuenta propia han cesado su actividad o, lo que es lo mismo, un 8,9% menos.

Y siguen viéndolo todo negro: Para el 76,4% de los encuestados, el paro seguirá su marcha ascendente durante este año, frente a solo el 13,5% que opina lo contrario. Y nueve de cada diez (89,3%) piensan que la situación económica del país se mantendrá igual o irá a peor, mientras que solo un 5% cree que mejorará en este año.

Ante este panorama, se debería aplicar de forma inminente una serie de medidas que relajaran un poco la complicada situación que vive este sector. Como, por ejemplo, la puesta en marcha de diversas líneas de microfinanciación para emprendedores, que se apliquen sanciones más contundentes a quienes incumplan la Ley de Morosidad y que cese de una vez por todas el cobro del IVA por adelantado ya que, según el ATA, los autónomos llevan adelantados más de 1.800 millones de euros en facturas no cobradas.