Los agentes sociales pidieron este miércoles al Gobierno que retrase entre dos y tres semanas la presentación de sus propuestas de medidas laborales, prevista para el próximo viernes en el Consejo de Ministros, para que no interfieran en sus negociaciones bilaterales, demanda ante la que el Ejecutivo indicó que «también tiene sus urgencias», pese a lo cual se comprometió a estudiarla.

Este fue uno de los temas tratados en la reunión de la Comisión de Seguimiento y Evaluación del Diálogo Social, convocada para escenificar la reapertura del diálogo social, después de que éste se interrumpiera en julio del pasado año. A la reunión acudieron el coordinador del diálogo social, Alfonso Morón, el secretario general de la CEOE, José María Lacasa, que también ejerció de portavoz de Cepyme, y los secretarios de Acción Sindical de CC.OO. y de UGT, Ramón Górriz y Toni Ferrer, respectivamente.

El primero en comparecer ante los medios fue Morón, quien apuntó respecto a la demanda «unánime» de los agentes sociales que «la intención del Gobierno es no inmiscuirse en la negociación bilateral entre los agentes sociales», pero lanzó un claro mensaje: «El Gobierno también tiene sus urgencias por razones que a todo el mundo será fácil comprender».

Así pues, expresó que el Gobierno convocará de nuevo a los agentes sociales «no más tarde de la segunda semana de febrero», ya que la sociedad demanda «cierta urgencia», y confió en que, para entonces, las negociaciones bilaterales estén «lo bastante avanzadas para que no se solapen».

Con todo, mostró su compromiso de trasladar la petición de demora de sus propuestas al Gobierno y, «de forma urgente», dar una respuesta a los sindicatos.

Por su parte, Lacasa pidió al Ejecutivo que sea «sumamente respetuoso» con el diálogo bipartito para que los agentes sociales sean capaces de hacer converger sus calendarios con los «planteamientos del Gobierno sobre la reforma laboral», a lo que añadió que «no hay que hacer ningún drama por esperar diez o quince días». «Es muy importante alcanzar un acuerdo en el ámbito bipartito que dé confianza a las partes para abordar con más ambición el diálogo social», apostilló.

A renglón seguido, el secretario general de la patronal mostró su voluntad firme de «avanzar lo más rápidamente posible» en materia de negociación colectiva, para lo que hay previstas nuevas reuniones las semana que viene, y señaló que las partes «deberían ser capaces de llegar a un acuerdo en las dos primeras semanas de febrero».

Por su parte, Górriz precisó que «el Gobierno haría bien en esperar hasta finales de la primera quincena o la segunda quincena de febrero», a lo que añadió que «el diálogo social tripartito tiene que reiniciarse después de conseguir un acuerdo sobre negociación colectiva o que haya avances consolidados en este sentido».

Desde UGT, Ferrer indicó que «si se juega el partido de la negociación colectiva, hay que posponer las propuestas de reforma laboral en ese terreno», y destacó que «para que el acuerdo de convenios sea útil no debe demorarse». «Los trabajos que estamos desarrollando posibilitarían esas fechas (cerrar un acuerdo en la segunda quincena de febrero)», añadió.

Reunión sin contenido

Más allá de estas cuestiones, Morón aclaró que la reunión de hoy suponía una «escenificación» de la reanudación del diálogo social y que tenía como objetivo «tratar procedimientos, plazos y escuchar las peticiones de los agentes sociales».

En este sentido, aclaró que las partes acordaron «reflexionar» sobre la composición de las mesas del diálogo social, que indicó, está «muy atomizada». Al respecto, Lacasa indicó que la estructura del diálogo social desarrollado hasta la fecha en torno a 23 mesas «ha sido poco eficaz». «Es fundamental hacerla más ágil y flexible», añadió.

Por su parte, Górriz pidió que se convoque una mesa de diálogo social sobre pacto educativo, que se refuerce el diálogo en temas de industria y energía, y que se amplíe la participación de los sindicatos. Ferrer añadió que los elementos fundamentales deben ser retomar el diálogo reforzado, así como el cambio de modelo productivo.

¿Reforma laboral?

Por último, Gobierno y patronal volvieron a mostrar algunas diferencias en torno a la reforma laboral. En una reunión como la de hoy, Morón optó por referirse a las propuestas que prevé presentar el Gobierno como «medidas laborales». «Preferimos llamarle propuestas de medidas laborales», dijo.

Al tiempo, el secretario general de la CEOE indicó que «el compromiso que ha asumido el Gobierno hoy por hoy es que en la Estrategia para la Economía Sostenible ha tasado la reforma laboral en siete puntos que vamos a analizar con ambición parar intentar ampliar el espectro de temas que tratará el Consejo de Ministros».

Fuente: Europa Press