Desciende el número de matriculados en grados y aumenta la tasa de abandono de la carrera, pero mejora el rendimiento del alumnado. Esta es la principal conclusión del informe anual de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), presidida por Patricia Botín, que nos permite medir las transformaciones producidas en los campus españoles en los últimos años. Unos años marcados por la crisis y los recortes, y la implantación definitiva del proceso de Bolonia.

Por un lado, la crisis ha traído recortes en las inversiones en educación e investigación. Por otro, la subida de tasas ha provocado que los estudiantes sean más conscientes de que deben aprovechar y estudian más. Si en los primeros años no se cumplen las expectativas, se abandona la carrera.

La situación de la universidad

La Fundación Conocimiento y Desarrollo pone de manifiesto que los recursos puestos a disposición de las universidades siguen decreciendo desde el inicio de la crisis debido a los recortes en investigación y servicios.

Otra de las consecuencias directas de los recortes ha sido la reducción del personal docente e investigador (de algo más de 100.000 personas en 2009-2010 a 94.352 en 2013-2014), a lo que se añade el envejecimiento de las plantillas (en parte, como consecuencia de la escasa tasa de reposición), con edades que van de los 58 años de media de los catedráticos a los 37 o 39 de los más “jóvenes” (ayudantes, lectores y sustitutos) pasando por los 51 años de media de los profesores titulares o los 45 años de los asociados.

La universidad española también se caracteriza por la escasa movilidad de su plantilla, en la que un alto porcentaje trabaja en la misma universidad donde han leído la tesis doctoral, lo que dificulta la transferencia de conocimiento.

El descenso de las matrículas y el aumento de graduados

Tres son los datos destacados sobre la matriculación y la graduación de la universidad:

  • El número de alumnos matriculados en estudios de grado ha descendido en 127.674 personas en los últimos cinco años. Según el informe, se debe a la caída de la población, al incremento de las tasas y al endurecimiento de las condiciones para obtener y mantener una beca.
  • El número de alumnos matriculados en másteres oficiales crece.
  • Ha aumentado el número de los estudiantes que se gradúan (de los 192.614 registrados en el curso 2008-2009 a los 233.596 del curso 2014-2015), en parte como consecuencia de la nueva estructura de ciclos que ha supuesto Bolonia.

Mejora del rendimiento y aumento del abandono

La crisis y los recortes han traído consigo una mejora de los resultados académicos. Ahora los estudiantes aprueban el 77,2% de los créditos en que se matriculan, cuando en 2011-2012 este porcentaje era del 72%. Y, aunque pueda resultar paradójico, la tasa de abandono ha aumentado, especialmente durante el primer año (del 19 al 22,5%), excepto en Andalucía y Madrid. Es decir, los que se quedan aprovechan más la carrera que antes y los que ven que no avanzan, la abandonan el primer año.

La inserción laboral también mejora

Basándose en las estadísticas del INE y del Ministerio de Educación, el informe concluye que la inserción laboral de los que se titulan en una universidad privada es mejor que la de los que lo hacen en la pública, y la de los hombres mejor que la de las mujeres.

También que la tasa de paro entre los universitarios españoles ha descendido dos puntos y medio entre 2013 y 2015, aunque seguimos teniendo graduados sobrecualificados: mientras que en Europa el 77% de los licenciados trabajan en profesiones acordes a su titulación, en España el porcentaje se reduce hasta el 62,2%.

Varios de los aspectos que se comentan en este informe pueden completarse con los datos presentados en el Informe Infoempleo-Adecco.