Aunque la pérdida de trabajo es la consecuencia más negativa de la crisis, la mala situación por la que atraviesa la economía mundial puede tener otros muchos efectos negativos para el mercado laboral. Según un sondeo de opinión a nivel europeo publicado por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA), los ciudadanos españoles muestran una preocupación generalizada por las consecuencias que la crisis económica pueda tener sobre la seguridad y la salud en el trabajo, y temen que ponga en peligro las mejoras alcanzadas durante los últimos cinco años.

En concreto, 6 de cada 10 españoles piensa que la crisis mundial deteriorará las condiciones de trabajo, especialmente en lo que se refiere a seguridad y salud. Y una mayoría significativa de los encuestados, un 69%, cree que la mala salud es fruto, hasta cierto punto, del trabajo que realizan. Según Jukka Takala, director de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo: «la crisis financiera puede llevar a las compañías a ignorar o restar importancia a la prevención de riesgos laborales. Incluso se corre el riesgo de que las empresas se planteen recortar las inversiones en este ámbito. Nuestro reto como Agencia pasa por convencerles de que no tiene sentido economizar a corto plazo, si el precio es incrementar los problemas a largo plazo. Cuanto más saludables son los puestos de trabajo, más productivos son».

Es inevitable. A medida que aumentan las cifras de desempleados, las personas tienden a preocuparse más por la estabilidad de su empleo en un futuro inmediato, que por la seguridad y la salud de sus condiciones de trabajo. Ante la pregunta de cuáles son los factores decisivos a la hora de elegir un puesto de trabajo, los españoles, por encima de la media de los ciudadanos de la Unión Europea, consideran la estabilidad y el nivel salarial priman sobre la seguridad e higiene de sus condiciones de trabajo.

El dato más alentador, es que la mayor parte los ciudadanos europeos se consideran bien informados acerca de los riesgos en su puesto de trabajo, y el 57% de los encuestados cree que la seguridad y la salud han mejorado en los últimos cinco años.

¿Cree que la crisis afecta a la seguridad en el trabajo?

Diferencias entre hombres y mujeres

El sondeo muestra diferencias entre sexos en materia de prevención de riesgos laborales. La media de los hombres europeos encuestados consideran que el salario (61%) y la estabilidad en el empleo (55%) constituyen los factores principales a la hora de aceptar un nuevo puesto de trabajo, porcentajes que entre las mujeres resultan inferiores (53% y 51%, respectivamente). Por el contrario, las europeas parecen otorgar más importancia al horario de la jornada laboral (26%) que los hombres (19%).

Las mujeres españolas (53%) frente a los hombres (41%) otorgan mayor importancia a las condiciones de seguridad y salud en el trabajo cuando deciden aceptar un empleo. Además, en España, el número de hombres que considera que las condiciones de salud y seguridad han mejorado en los últimos años (76%) es mayor que el de las mujeres (sólo el 65%), a la vez que los hombres se consideran mejor informados en dicha materia (72%) frente a las mujeres (56%).