La industria de los contenidos digitales va a ser un nicho de nuevos empleos y oportunidades de negocio en un futuro no muy lejano. Aunque su repunte definitivo –hablamos de España– tendrá lugar en unos años, el sector ya está dando algunas «alegrías» a nuestra aletargada economía. Según el informe «España cONecta», encargado por Google y elaborado por Boston Consulting Group, Internet ya aporta 23.400 millones de euros al PIB español de forma directa, aunque esta partida puede alcanzar los 63.000 millones de euros en 2015 –multiplicando su impacto en este periodo por 2,7–.

Sin embargo, aunque vamos por el buen camino, todavía dependemos del exterior en cuanto a contenidos digitales se refiere. Importamos más que exportamos y esto le cuesta al PIB español –según el informe de Boston Consulting Group– 4.900 millones de euros.

¿Cuál es la causa de este retraso? Ignacio Pérez Dolset, cofundador de U-Tad, el primer centro universitario dedicado a tecnología y arte digital de España, ubicado en la localidad madrileña de Las Rozas, lo tiene claro: «En España no hay gente formada que haga productos. Nos hemos dado cuenta de que no hay centros para este tipo de profesionales. A ello añade el desconocimiento del sector por parte de los inversores, que tradicionalmente se han decantado por poner su dinero en otros negocios, como la construcción. «La banca se siente más cómoda en otros sectores. Hay poca inversión en el sector de los contenidos digitales porque no lo  conocen», explica Dolset.

Aunque existen algunos ejemplos de empresas de éxito en el sector de los contenidos digitales –Idealista, Tuenti, productoras de animación–, en España aún no hay un tejido empresarial en este ámbito. «En videojuegos somos una potencia mínima y en Internet dependemos de los contenidos de fuera», valora Dolset.

Y el tema es importante, porque, como asegura el cofundador de U-Tad, la industria digital está por todas partes: por la mañana consultamos medios electrónicos, cuando vamos en el coche usamos el navegador, jugamos con videojuegos… Quizá por la importancia estratégica de este sector, el Gobierno se ha apresurado a tomar algunas medidas para impulsar la industria de los contenidos digitales. El pasado año, el Ministerio de Industria anunció la creación, dentro del programa Avanza2, de un Plan de Impulso de la Industria de los Contenidos Digitales, con el objetivo, según Miguel Sebastián, titular de la cartera ministerial, de «aumentar el tamaño, la competitividad y la internacionalización de esta industria».

El plan se ha puesto en marcha en este 2011 y, a mediados de junio, un total de 361 empresas se habían presentado a la convocatoria para la concesión de ayudas. Teniendo en cuenta que el plan cuenta con una dotación económica de 145 millones de euros –15 millones en subvenciones y 130 en préstamos–, el aluvión de peticiones duplica el presupuesto, según cálculos del Secretario de Estado de Telecomunicaciones, Juan Junquera, quien ha anunciado que la partida destinada al plan podría ampliarse.

Oportunidades

Teniendo en cuenta las inmejorables expectativas que tiene el sector, presumiblemente se convertirá en uno de los principales nichos de empleo del futuro. ¿En qué áreas? Ignacio Pérez Dolset señala como principal fuente de empleo el sector de los videojuegos, el contenido digital que más factura, pero España puede tener una gran oportunidad en el turismo, teniendo en cuenta que su contribución al PIB fue del 10,3% en 2009. Las reservas digitales ya son una realidad para muchas compañías de viajes y Dolset considera que será «un sector esencial» en nuestro país.