El 23% de los trabajadores ha tenido en los últimos años problemas de tipo laboral, según se desprende de un estudio realizado por la compañía de seguros y reaseguros Arag entre más de 4.400 españoles. De ellos, más de la mitad ha decidido hacer algo para solucionarlo, acudiendo al despacho de   un abogado -15,5%-, a una organización pública como el INEM -12,3%- o preguntando en la misma empresa – 9,5%-. Tan sólo el 9% de los trabajadores que tiene problemas laborales decide recurrir a un sindicato para arreglar su situación.

El perfil de trabajador que más confía en los sindicatos para resolver sus problemas laborales es el de una mujer que reside en un municipio grande y tiene entre 25 y 34 años, según este mismo estudio. Los que menos recurren a la opción sindical son los jóvenes entre 18 y 24 años. Por Comunidades Autónomas, Galicia, con un 14%, País Vasco, con un 11%, y Andalucía — 9,3%— son las que cuentan con mayor número de trabajadores que optan  por la ayuda sindical. Por el lado contrario, valencianos, madrileños y catalanes—con un 5,9%, un 8,2% y un 8,5%, respectivamente— apenas tienen en cuenta esta opción.

Marta Alonso Carmona, abogada laboralista, socia de la Asociación Nacional de Abogados Laboralistas (Asnala) y del bufete Carmona & Kasanetz, asegura que «en estos dos últimos años, coincidiendo con la crisis, ha existido un incremento en las consultas laborales realizadas por los trabajadores, siendo destacable que gran parte de las mismas se realizan incluso antes de existir un conflicto laboral propiamente dicho». Esto, según Alonso, tiene muchas ventajas para el trabajador, porque «se convierte, así, en parte activa de la relación laboral y entiende que la mejor defensa de su  puesto de trabajo se consigue con el conocimiento de sus derechos y obligaciones para abordar las distintas situaciones que el empresario pueda plantear en detrimento de sus derechos».

Entre los problemas laborales más comunes se encuentran «las  modificaciones de las condiciones de trabajo que el trabajador venía disfrutando, con alteración de jornadas, horarios, reducciones de las condiciones económicas, incumplimientos empresariales de pago y  extinciones de la relación laboral, tanto en su vertiente colectiva -ERE- como individual, así como el acoso en el trabajo. Además, se ha dado un considerable incremento de consultas referidas a la situación del trabajador cuando la empresa se ve incursa en concurso legal de acreedores», según MartaAlonso.

Pérdida de confianza

Jorge Aranaz Benito, socio de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, una de las  principales referencias en el mercado jurídico internacional, comenta que «el número de particulares que requiere de nuestros servicios ha  aumentado durante los últimos años. Existe una tendencia, al menos en apariencia, de pérdida de poder de los sindicatos, si bien, en la mayor parte de los expedientes y problemas que afectan a un colectivo de trabajadores, suelen ser los interlocutores utilizados por los trabajadores », afirma Jorge Aranaz.

Según Marta Alonso «los trabajadores entienden que los sindicatos se han politizado en exceso y en muchos casos tienen el convencimiento de que se prima el interés empresarial sobre el del trabajador. No obstante, no cabe duda de que los abogados de sindicato son profesionales altamente cualificados que, sin embargo, dirigen los procesos con escasos recursos».

¿Quién suele recurrir a los abogados privados? «Hoy en día el perfil del trabajador/cliente que acude a un despacho privado se caracteriza, generalmente, por ser una persona que no pretende a toda costa el procedimiento judicial, sino el estar debidamente informado y utilizar, si es posible, la mediación y negociación como herramienta de solución de su  conflicto laboral. El cliente, cuando acude a un despacho privado, busca y solicita estar asesorado legalmente por un profesional que le proporcione, no sólo confianza, sino un trato personal y especializado del tema consultado y que le guíe desde el inicio del conflicto laboral hasta su resolución», señala la abogada de Asnala.

En Comisiones Obreras hay actualmente 1.230.000 afiliados de todas las ramas de producción, Industria, Construcción, Química, Finanzas, Servicios, Hostelería… «Este número aumenta año tras año», señalan en CCOO y en UGT. «En 2009, UGT aumentó su afiliación un 2,4% y, teniendo en cuenta el cómputo anual, consiguió un 40% de los delegados sindicales elegidos, con un crecimiento del 19% respecto al número de delegados obtenido en el ejercicio electoral equivalente anterior, el de 2005». Son los datos que aporta José Javier Cubillo, Secretario de Organización y Comunicación de UGT. «Concretamente, desde el año 1998, y hasta 2009, la afiliación a UGT ha crecido en casi 500.000 trabajadores, de 780.146 a 1.242.380, por lo que, a pesar de las duras críticas, los trabajadores y trabajadoras de nuestro país saben que nuestra fuerza es fundamental para el mantenimiento y adquisición de sus derechos laborales», afirma Cubillo.

Críticas al Gobierno

Desde CCOO aseguran que «el principal problema del mercado de trabajo es que al desempleo estructural, que tradicionalmente afecta a mujeres e inmigrantes y a los jóvenes, se le añade un paro cíclico que afecta en estos momentos básicamente a los hombres. El elevado peso del desempleo entre los trabajadores de menor cualificación, el paro juvenil que alcanza las mayores tasas de la Unión Europea, se  añade el alargamiento del tiempo de desempleo».

Fuentes de UGT señalan que «lo primero que tendría que hacer el Gobierno para combatir el desempleo es rectificar los aspectos más lesivos de la reforma laboral y cambiar su actual política económica, basada en el recorte de los derechos sociales y laborales».

Ambas asociaciones destacan que cuentan con alternativas para recuperar los derechos y defender el Estado Social. «Hay otra política para salir de la crisis y no nos instalaremos en la resignación. El conflicto sigue abierto y el mensaje de la huelga general del 29 de septiembre sigue vivo, y lo defenderemos con nuevas movilizaciones el 15 de diciembre, coincidiendo con la Jornada de Acción Europea convocada por la Confederación Europea de Sindicatos, y el 18 de diciembre con manifestaciones en todo el país», informan desde CCOO.