La diferencia de salarios entre hombres y mujeres, la brecha de género, hubiera sido mayor en Europa si no se hubieran tomado medidas para frenar el impacto de la crisis del covid en los sueldos. En el caso de las mujeres la reducción de ingresos ha sido del 8,1% y en el de los hombres de 5,4%. De esta manera se refleja la mayor desprotección que sufre el empleo de las mujeres a lo largo y ancho del planeta según el último informe sobre salarios de la OIT (Organización Internacional del Trabajo).

La mitad de las mujeres trabajan en sectores gravemente afectados por la pandemia

El informe también revela que las medidas adoptadas por los gobiernos como la ayuda a los ERTES ha compensado un 40% de las pérdidas salariales.

Parte de la responsabilidad de esa pérdida en los salarios estuvo en la disminución de las horas trabajadas. En el caso de las mujeres fue de un 6,9% y en el de los hombres un 4,7%. Para centrar mejor ese dato en el contexto español son interesantes las conclusiones del estudio “Diversidad de género y formación”, elaborado por BBVA Research en el que se apunta que más del 50% del empleo femenino se distribuye en cuatro sectores: comercio, hostelería, educación y servicios socio sanitarios, actividades gravemente afectadas por la pandemia.

Las restricciones de movilidad o los confinamientos también afectaron en mayor medida al empleo de las mujeres aumentando la brecha de género. Los datos los aporta el estudio “Covid-19 y desigualdad de género en España” elaborado por ESADE en el que se afirma que más del 29% de las mujeres trabajan en sectores que se vieron afectados por el confinamiento frente al 21% de los oficios de los hombres.

Importancia del SMI

La importancia del salario mínimo durante las crisis económicas

En este sentido, la precariedad del empleo es una de las principales preocupaciones de la OIT. Tiene en cuenta cómo el establecimiento de salarios mínimos por parte de los países (lo contemplan un 90% del total de los países que integran esta organización) evita en gran medida que la bajada de salarios se produzca hasta niveles indebidamente bajos.

La crisis económica derivada del covid ha perjudicado a los grupos con una mayor vulnerabilidad en el empleo, especialmente a mujeres y jóvenes. De cara al futuro, es previsible que se produzca una bajada de salarios debido a la enorme presión que la pandemia pone sobre el trabajo. Esto agravará la situación ampliando la brecha de género y empujará a muchas personas a la pobreza.

Una de las formas de paliar estos efectos es garantizar que se pagan salarios que eviten el aumento de la pobreza y que ayuden a la estabilización y la recuperación económica, como es el pago de un salario mínimo, según defiende la OIT.

El gobierno se plantea la subida del SMI para el 2021

El salario mínimo se fija de manera distinta dependiendo de cada país, pero se debe actualizar cada cierto tiempo para que no pierda funcionalidad. Sin embargo, parece que muchos gobiernos optarán por dejar congelada la cuantía para el próximo año debido a la crisis económica.

En este caso, el gobierno español ha expresado su voluntad de actualizar el importe del salario mínimo de los 950 euros actuales a 1000 euros para el próximo año con el fin de continuar el camino emprendido hasta hacia los 1.200 euros que recomienda la Carta Europea. Para ello se encontrará con los agentes sociales, patronal y sindicatos, durante este mes de diciembre.

Diferentes organizaciones que representan al empresariado advierten que este incremento incentivaría al trabajo en condiciones irregulares y afectaría especialmente al trabajo doméstico y agrícola. Los sindicatos, sin embargo, opinan que la subida del salario mínimo ayudará a mejorar la situación.

 

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