Solo entre marzo y mayo de 2020 las contrataciones en nuestro país cayeron un 70%. A medida que la crisis sanitaria se extiende en el tiempo, comenzamos a vislumbrar el impacto del Covid-19 en nuestro mercado laboral. No solo en términos de desempleo (que algunos informes sitúan en valores superiores al 21%), sino también en nuevas formas de entender el trabajo, en nuestras relaciones laborales, y hasta en la orientación laboral que será necesaria para afrontar los nuevos tiempos que se avecinan.

Cómo hacer frente al impacto del Covid-19 en el empleo

Para hacer frente a esta situación de cambios e incertidumbre es necesario trazar un plan, un “mapa de prioridades” sobre las medidas a emprender. Con ese propósito en mente, la Fundación Ergon en colaboración con Fundipe ha presentado este jueves el Informe Innova Ergon 2020, donde realizan un análisis de lo que puede ocurrir con el empleo a corto y medio plazo y ofrecen 10 propuestas para el futuro del mercado laboral.

El Informe ha contado con las aportaciones de 600 expertos en el ámbito laboral y de recursos humanos en cuatro ámbitos de reflexión: la digitalización de las empresas, la regulación de los nuevos formatos laborales, los cambios en la jornada laboral fruto de los procesos de robotización y de la implantación de la inteligencia artificial, y la puesta en marcha de una renta vital que no desincentive la búsqueda de empleo.

Este Informe surge, según Pau Hortal vicepresidente de Ergon,  de la “necesidad de afrontar con una perspectiva diferente los cambios que estamos viviendo”. Asegura que empleo en España “tiene déficits estructurales que dificultan el desarrollo”, además de un “marco laboral que potencia las desigualdades, y donde no existe preocupación por potenciar el desarrollo de las personas”.

En él proponen 10 medidas dirigidas a mejorar la empleabilidad de todos los trabajadores y especialmente de los jóvenes. Cinco de ellas son propuestas de carácter normativo y cinco de carácter social.

Cinco propuestas de carácter normativo

En el ámbito legislativo, las propuestas de Ergon y Fundipe se centran en reducir y simplificar al mínimo los tipos de contratación, y en regular adecuadamente los nuevos formatos laborales que están surgiendo, en referencia a los Riders de las aplicaciones de reparto a domicilio y las plataformas colaborativas.

Sobre estas nuevas modalidades de empleo, Albert Cañigueral, miembro de Ergon,  ha apuntado que “hay una realidad que no se puede ignorar y que debería estar respaldada por un marco laboral adecuado”. En su opinión, una buena fórmula a seguir podría ser contar con una plantilla híbrida con empleados fijos y otra parte dinámica para cuando haya picos de demanda.

Otras de las medidas legislativas que se presentan en el Infome Innova Ergon es homogeneizar las políticas de contratación de las administraciones públicas y eliminar los incentivos a la contratación, manteniendo únicamente aquellos cuya eficacia esté realmente acreditada. Así como potenciar la autonomía individual y colectiva para regular las condiciones laborales.

Cinco propuestas de carácter social

Entre las medidas que se dirigen al ámbito educativo está crear un “salario escolar” dirigido a minimizar el gap digital y reducir el impacto de la desigualdad en la renta. Jorge Cagigas, presidente de Fundipe, ha señalado que este salario sería un apoyo para aquellos alumnos que tienen las capacidades pero no los recursos. También proponen incentivar los proyectos de formación dual, y todas aquellas las iniciativas que incrementen la colaboración entre las empresas y el ámbito educativo.

Otras propuestas sociales que también tendrían por objetivo fomentar esa autonomía individual son simplificar los mecanismos de acceso al IMV (Ingreso Mínimo Vital). Y la puesta en marcha de la Tarjeta Social, para incrementar la eficiencia en la prestación de servicios, integrando en un solo registro el historial personal y profesional de cada ciudadano.

Por último, desde Ergon también proponen impulsar una nueva forma de gestionar las políticas activas de empleo, a través del establecimiento de criterios objetivos de evaluación, porque es fundamental que pueda conocerse qué estrategias han funcionado y cuáles no.