Más de 21 millones de europeos —de la UE de los 27— se encuentran actualmente en paro. De ellos, 15.165.000 viven en la conocida como zona euro. Si siguiésemos acercando el ‘zoom’ podríamos ver que un tercio de éstos reside en España; en concreto, y según la última Encuesta de Población Activa, 4.137.500. Tales datos han posicionado a nuestro mercado laboral como el más débil de Europa, de hecho, el último ‘Quarterly EU Labour Market Review’, estudio que la Comisión Europea elabora trimestralmente, relacionaba directamente el tercer incremento interanual consecutivo de la tasa de paro [que alcanza el 9,5%] con «los continuos y bruscos crecimientos» del índice de desempleo en nuestro país. «A lo que hay que sumar otras subidas más moderadas como las de Francia, Italia y Reino Unido», matizaba el informe.

Más cifras que revalidan este récord nada honroso son las que aporta el último ‘Euroíndice Laboral IESEAdecco’ sobre el segundo trimestre del año. Los resultados nacionales son tan negativos que si se excluyesen del cálculo de la tasa de paro media de la UE, ésta caería a un 8,2%. Es decir, no sólo elevamos el promedio en 1,3 puntos sino que lo agravamos.

Este análisis del mercado de trabajo, que se realiza sobre siete países europeos (Reino Unido, Francia, Portugal, Polonia, Italia, Alemania y España), señala que de los más de tres millones de ocupados que perdieron su puesto durante abril, mayo y junio en las naciones estudiadas, España fue la que registró el mayor recorte: 1.480.100 empleos perdidos. «Esto implica —especifica el estudio—, que prácticamente uno de cada dos puestos perdidos en la UE en los últimos doce meses han sido españoles».

Tasa de paro en el 4º trimestre

Mapa Europa paro

La dinámica laboral en el resto de países analizados por el Euroíndice no deja tampoco demasiado lugar para el optimismo o los «brotes verdes», sin embargo, Alemania se desmarca. El país germano presenta la menor tasa de desempleo del grupo, un privilegio que en años pasados correspondía a Reino Unido. En el extremo opuesto se encuentra nuestro país, calificado por el informe como «el caso más dramático».

A pesar de que el Fondo Monetario Internacional ha anunciado este mes la primera apreciación de carácter optimista desde que empezara la crisis —«Los mercados financieros se están sanando y en la mayoría de los países el crecimiento será positivo por el resto del año, al igual que en el 2010», declaraba uno de sus economistas jefe—, el panorama laboral que nos espera para los próximos meses no seguirá el mismo camino.

Las previsiones que realiza el Euroíndice Laboral IESE-Adecco apuntan a que la UE incrementará su tasa de paro en 2,5 puntos porcentuales, hasta alcanzar el 10,3%, de aquí a final de año. Una vez más, España sufrirá las peores consecuencias. La destrucción de empleo en nuestro mercado, según estas mismas predicciones, seguirá siendo la más profunda de los siete países analizados y una de las más acusadas en todo el territorio europeo; se calcula una caída de más de un millón de ocupados, es decir, que tres de cada diez nuevos parados en la Unión Europea serán españoles.

Desde la Comisión Europea las perspectivas para 2010 tampoco son esperanzadoras. José Manuel Durao Barroso, que preside este organismo, aseguró durante su última intervención en el pleno del Comité Económico y Social Europeo que el paro es la «preocupación númer uno» del Ejecutivo comunitario y advirtió de que, después de haber creado 18 millones de empleos entre 1997 y 2007, la UE «podría perder 8,5 millones de aquí a finales del próximo año». Los trabajadores poco cualificados y los jóvenes serán los colectivos más afectados.