Pocos pueden experimentar,en estos últimos tiempos, el pasar la línea de meta en momentos trascendentales por delante de AlbertoContador.

José Joaquín Rojas (Cieza, Murcia, 1985) lo consiguió el pasado domingo en el Campeonato de España en Ruta. Minutos antes de viajar con destino al Tour de Francia, José Joaquín repasa cómo ha llegado a encontrar un hueco en un deporte en el que el esfuerzo es el principal punto de apoyo, en una temporada de alegrías deportivas en la que ha sufrido muy cerca –dentro del propio MoviStar Team– duros reveses en lo personal, como la muerte de su compañero Xavi Tondo y el grave accidente en laVuelta a Suiza del colombiano Mauricio Soler.

-Empezó joven,muy joven, pero sus primeras pesetas no llegaron por el ciclismo.

– Algo hubo (sonríe), ya que echaba una mano en la huerta familiar. Por  ejemplo, con la recogida del melocotón, y ganaba unos veinte duros, cien pesetas, con las que compraba algunas golosinas. Pero iba encaminado hacia el ciclismo: mi padre no llegó a ser ciclista profesional, pero mi hermano sí, y le veía llegar con trofeos y ramos de flores. Si hubiese sido por mí, hubiese empezado con diez años…

Tuvo que esperar un poco, nomu chomás. ¿Cuándo vio que había futuro?

-Cuando corríamos en cadetes, con 15-16 años, sabía que me quería dedicar a esto.Y no era en ese momento por dinero, el reparto era equitativo: cuando ganábamos las carreras, el dinero lo cogía el directory, al final de temporada, lo repartía entre todos. Ese era mi primer, digamos, sueldo.

-¿Cuáles han sido su mejor y peor momento sobre una bicicleta?

-El mejor, por supuesto, cuando gané elCampeonato deEspaña, enel que nuestra estrategia para superar a Alberto Contador, el mejor escalador del mundo, un número uno, salió bien. El peor, una Vuelta a Polonia en la que iba de líder de la general, y al final de una etapa con un frío tremendo, llegué muy justito al autobús, tanto que me tuvieron que desnudar y meterme en la ducha cliente de la hipotermia que tenía.

-¿Llega bien de ánimo y fuerzas al Tour?Ha sido una temporada dura…

-A tope, este va a ser un Tour muy bonito, con menos etapas llanas en las que la gente se puede aburrir.Creo que esta edición va a enganchar más, porque hay más alicientes para el espectador. En cuanto al año, sí, ha sido muy duro, porque se han juntado varias desgracias en pocos meses.Cuando estás encima de la bici, te das cuenta de que cualquier día puedes no llegar, pero no hay que pensar en eso. Lo mismo el accidente me pasa como peatón, no en ruta.

 -¿Cómo son las vacaciones de un ciclista?

-Muy particulares, porque, cuando las hay, tienes que cuidarte con tu forma física, la alimentación, etc, ya que te puede repercutir, así que nunca desconectas del todo.Después del Tour, espero pasar una semanita en la playa con minovia…pero, ojo, sin dejar de entrenar. Hasta octubre o noviembre no llegará más descanso. Y hombre, en los días de vacaciones, cualquier pequeño detalle gastronómico me hace feliz, (ríe). ¡Puedollegar al éxtasis! Es queme encanta comer,menos mal que mi pasión por el ciclismo me ayuda a sobrellevarlo.

-¿Qué tiene de familia y de empresa un equipo ciclista, como, en su caso MoviStar Team?

-Bueno, tenemos un «padre» y «jefe» como Eusebio Unzúe, una figura clave que confía plenamente en nosotros y sabe sacar lomejor de cada uno del equipo, que tiene parte de trabajo y parte de familia, ya que nos conocemos muy bien y tenemos que convivir mucho tiempo del año. La motivación, el trabajo en equipo, el sacrificio… todo hace que funcionemos bien como «empresa».