Todos los emprendedores de cualquier ciudad del mundo tienen un punto en común: necesitan dinero para que sus proyectos puedan ver la luz. La falta de financiación es uno de los grandes problemas a la hora de emprender y sacar un proyecto adelante. Sin duda, lo más cómodo y lo que te puede proporcionar una mayor independencia es practicar el “yo me lo guiso, yo me lo como” y financiar con tus propios ahorros tu idea de negocio. También puedes tener la suerte de contar con el apoyo económico de tu familia, de amigos cercanos o de antiguos compañeros de trabajo, pero…. ¿y si no es así? ¿Sabes a qué fuentes acudir para conseguir el capital que te hace falta?

Ayuda privada

Financiación bancaria: La mayoría de los bancos y cajas de ahorro disponen de líneas específicas para autónomos. También conviene informarse de la posibilidad de obtener un préstamo del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que ofrece condiciones preferentes para autónomos y pymes.

 Microcréditos: Son préstamos de pequeña cuantía destinados a personas que no disponen de avales personales. La mayoría ofrecen condiciones preferentes como la ausencia de comisiones, plazos de carencia mayores o tipos de interés inferiores a los del mercado. Un amplio número de ayuntamientos y organizaciones sociales gestionan este tipo de programas.

Sociedades de Garantía Recíproca: Están formadas por entidades financieras sin ánimo de lucro, sujetas a la supervisión e inspección del Banco de España, que facilitan la financiación de las pequeñas y medianas empresas. En definitiva, lo que hacen es avalar a la empresa frente al banco para que ésta consiga un préstamo o crédito en mejores condiciones de plazo y de tipo de interés. Cuentas con más información en la web oficial de la Confederación Española de Sociedades de Garantía recíproca  

Sociedades de Capital de Riesgo: Se trata de asociaciones, en gran parte entidades financieras, que con el dinero aportado de diferentes inversores individuales financian la creación o desarrollo de actividades innovadoras de pequeñas empresas. Puedes localizar a las que operan en nuestro país a través de la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo 

Business Angels: Son inversores privados interesados en respaldar y participar en nuevos proyectos. Es una fórmula que se suele utilizar cuando la cantidad necesaria para iniciar un proyecto es elevada. La Asociación Española de Business Angels te puede ofrecer más información. 

Ayuda pública

Aunque cada Comunidad Autónoma suele contar con sus propios programas de ayudas para fomentar el autoempleo y la creación de empresas, la financiación para estos programas procede, en su mayoría, del Fondo Europeo de Desarrollo (FED)  o de programas nacionales, por lo que sus características principales son similares en todas las comunidades.

Existen subvenciones dirigidas a cubrir necesidades muy diversas pero, de forma general, quedan recogidas en estos cuatro grandes grupos de ayudas:

1. Fomento del empleo en la economía social

 Se trata de ayudas gestionadas bien por las Comunidades Autónomas o por el Servicio Público de Empleo Estatal . Ofrecen:

  • Subvenciones para la incorporación de socios trabajadores o socios de trabajo a cooperativas y sociedades laborales.
  • Inversiones en inmovilizado material o inmaterial que contribuyan a la creación, consolidación o mejora de la competitividad de las cooperativas y sociedades laborales.
  • Ayudas para asistencia técnica y para formación.

 2. Fomento del empleo en el trabajo autónomo

 Estas ayudas se gestionan directamente en cada Comunidad Autónoma y comprenden:

  • Subvenciones por el establecimiento como trabajador autónomo o por cuenta propia de desempleados (hasta un máximo de 10.000 euros).
  • Subvención financiera para reducir hasta 4 puntos del interés fijado por la entidad de crédito pública o privada que conceda el préstamo.
  • Subvención para asistencia técnica (hasta 2.000 euros).
  • Subvención para formación (hasta 3.000 euros).

3. Incentivos al autoempleo

 Se trata de diversas bonificaciones de cotizaciones a la Seguridad Social en el Régimen Especial para Trabajadores Autónomos.

4. Incentivos al autónomo en calidad de empresario

Aplicables cuando el autónomo tenga trabajadores a su cargo. Interesantes para conseguir:

  • Bonificaciones para la contratación de personas con discapacidad, víctimas de violencia de género o doméstica, trabajadores en situación de exclusión social, jóvenes y mayores de 45 años desempleados.
  • Bonificaciones por el mantenimiento de trabajadores de 60 o más años y mujeres reincorporadas tras el periodo de maternidad o por excedencia por el cuidado de hijos.

 

Ayudas autonómicas

Dirigidas al establecimiento de negocios y diversos planes de empleo regionales. Suelen contemplar ayudas específicas por sectores y para iniciar empresas en el ámbito rural.

La web Redtrabaja del Ministerio de Trabajo e Inmigración dispone de un catálogo completo de las subvenciones vigentes en cada momento agrupadas por comunidad autónoma.