Ya comentabamos en otro post las ventajas de las redes sociales a la hora de buscar trabajo. Pero como todo, también las nuevas formas de comunicación tienen su lado negativo. Las fotos, comentarios, vídeos, etc. que colguemos en nuestros perfiles puede llegar a manos de los responsables de recursos humanos de una empresa y afectarnos negativamente en un proceso de selección. Ya se conocen bastantes casos de personas que han perdido su empleo o futuro trabajo por culpa de una foto no muy «correcta» o un comentario fuera de lugar sobre su jefe o empresa en la Red.

Redes sociales

Según una encuesta realizada por Harris Interactive para CareerBuilder, el 45% de los profesionales de recursos humanos en Estados Unidos utilizan ya las redes sociales para investigar a los candidatos a un empleo. De estos el 29% usó Facebook, el 26% LinkedIn, el 21% MySpace, el 11% blogs personales y el 7% Twitter. Más de la mitad de los encuestados confesaron que el factor determinante para rechazar aspirantes es la presencia de fotografías sugerentes, mientras que el 44% señalaron el consumo de alcohol o drogas como principal motivo de alerta. Otros aspectos tenidos en cuenta son el uso de malas palabras o de una ortografía deficiente.

Los expertos en recursos humanos recomiendan tener perfiles activos en las redes sociales ya que son la mejor manera de publicitarse y de mantener el contacto con amigos y conocidos que en un momento determinado pueden convertirse en la «llave» para conseguir un empleo. Pero también advierten de que ese uso debe ser inteligente y debe prestarse mucha atención a los estándares de privacidad que nos ofrecen esas redes. El problema es que en muchos casos, el peligro viene de los demás. Personas que cuelgan fotos o vídeos tuyos sin tu consentimiento, o que te hacen comentarios públicos que pueden traerte más de un problema.

El consejo de Andy Powell, director de la agencia de selección de personal de Badenoch & Clark, se ha convertido ya en una máxima en la Red: «No pongas nada en tu perfil que no querrías que viera tu madre».