Hoy se ha dado a conocer el dato del paro correspondiente al mes de marzo, y como era de esperar, las cifras no son nada buenas, aunque por ver el lado positivo, el crecimiento ha sido algo menor que en meses anteriores. En concreto, los Servicios Públicos de Empleo registraron 123.543 nuevos desempleados, un incremento del 3,5% respecto a febrero, que eleva la cifra de parados hasta los 3.605.402. Una cifra cada vez más próxima a los temidos 4 millones…

Si en los primeros momentos de la crisis era el sector de la construcción el que registraba los mayores incrementos del paro, ahora es el sector servicios el que se lleva la peor parte. Durante el mes de marzo, el paro en este sector se incrementó en 57.891 personas, en la industria fue de 20.322 y en la construcción de 16.613 personas.

Ninguna comunidad autónoma se libra de esta subida, siendo Andalucía, con 19.866 nuevos parados, y Cataluña, con 18.865, las más perjudicadas. Por sexos, el paro masculino se incrementa en 65.181 personas, y ya alcanza la cifra de 1.821.150; y el femenino aumenta en 58.362 mujeres, lo que supone 1.784.252 desempleadas.

Y después de estas cifras cada vez más terribles, sobre todo porque no sé ve el final del túnel, me gustaría destacar algunos datos extraídos de un estudio de Randstad que analiza cómo buscamos empleo los españoles y que puede servirnos para reflexionar sobre cómo se podría mejorar este proceso o si es necesario tomar más medidas que permitan acercar a empresas que ofrecen trabajo y desempleados.

Según la encuesta uno de cada cinco parados invierte menos de una hora al día a la búsqueda de empleo, mientras que el 40% dedica de una a tres horas y otro 40% emplea más de tres horas diarias. Revela además que cuanto mayor es la edad de los desempleados, mayor es el tiempo que dedican a buscar trabajo. Así entre los 16 y los 24 años sólo un 32% invierte más de tres horas al día a esta tarea, mientras que entre los 45 y los 65 este porcentaje se eleva hasta el 51%.

Por nivel de formación, los candidatos con estudios básicos son los que más horas dedican a encontrar un nuevo trabajo, ya que un 84% invierte más de una hora diaria. En el lado opuesto se sitúan las personas que carecen de formación y los titulados universitarios, tres de cada cuatro dedican menos de una hora a esta labor. Resulta curioso el análisis por comunidades. Según Randstad, en Cataluña, Castilla-La Mancha, Navarra, Aragón y Castilla y León es donde más tiempo se dedica a buscar empleo, por el contrario los parados de Murcia, Canarias, Asturias y Extremadura son los que menos invierten esta tarea.

¿Y dónde invertimos ese tiempo? Pues básicamente en Internet. La Red se ha consolidado como la principal herramienta para la búsqueda de empleo, seguida de la prensa, los Servicios Públicos de Empleo y los contactos personales. Los jóvenes, como era de esperar, son los que más utilizan este sistema, en total un 71%, cifra que desciende hasta un 48% en el caso de personas entre los 45 y los 65 años. Para terminar, dos datos: las mujeres usan más Internet para encontrar empleo que los hombres; y los trabajadores extranjeros recurren más al Inem que a Internet.