Hoy se ha hecho público el dato del paro en el mes de noviembre y, por si alguien tenía alguna duda, no ha sido muy positivo. Durante el pasado mes las listas del INEM se incrementaron en 171.243 personas, lo que significa que la cifra total ya ronda peligrosamente los 3 millones de parados. Para quien siempre quiere ver el lado positivo de las cosas, la cifra de noviembre es menor que la de octubre, aunque claro teniendo en cuenta que octubre fue el mes en el que más subió en desempleo en toda la historia…

El sector servicios continúa registrando el mayor incremento, con 97.697 personas, un 5,9%, seguido de la construcción, con 40.453, un 8,4%. Por sexos, el desempleo masculino se sitúa en 1.447.70 personas, al subir en 111.915 (un 8,3%) y el femenino en 1.541.489, al incrementarse en 59.328 (un 4%).

Y lo peor aún está por venir. Según el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, el desempleo seguirá creciendo, al menos, hasta el segundo semestre del año que viene.

Pero a pesar de este futuro tan negro parece que aún queda algún lugar para la esperanza. En el suplemento Negocios de El País, el pasado domingo se público un artículo sobre algunos sectores en los que aún con la que está cayendo se sigue contratando, e incluso hay puestos difíciles de cubrir.

Según este reportaje de Carmen Sánchez-Silva, las energías renovables, las tecnologías y la sanidad son sectores en crecimiento que siguen demandando trabajadores.

– En el sector de las energías renovables, se necesitan tanto ingenieros, para el diseño y desarrollo de las centrales eólicas y solares, como para el control de los procesos de producción. También se requieren especialistas en encontrar las localizaciones adecuadas para instalar las centrales y con capacidad para negociar con las autoridades y conseguir su financiación. Además, se buscan perfiles menos especializados para trabajar como gestores de plantas, personal de mantenimiento, electricistas y electromecánicos.

– En el ámbito de las nuevas tecnologías, se necesitan desde ingenieros de telecomunicaciones e informáticos, hasta programadores, analistas, jefes de proyectos o técnicos de mantenimiento.

– La sanidad también tiene déficit de profesionales, no sólo para atender los nuevos hospitales y centros de salud que se van creando sino también para dar cobertura a la necesidad de personal que se generará a medida que se aplique la ley de dependencia.

– Como consecuencia directa de la crisis son muy necesarios en estos momentos los gestores de cobro, los analistas de riesgos, los especialistas en refinanciación y reestructuración de deuda y los abogados laboralistas. También, ante el descenso de las ventas, los equipos comerciales tratan de reforzarse.

¡Suerte para todos!