¿Recién terminada la carrera o con unos años de experiencia profesional? Esta duda es habitual entre las personas que se plantean realizar un máster. Según los expertos, es más recomendable hacerlo cuando ya se tiene cierta trayectoria a las espaldas para poder aprovecharlo mejor. Sin embargo, la nueva estructura de las enseñanzas universitarias que trae consigo el Plan Bolonia va a modificar este panorama.

En la nueva organización universitaria, el máster pasa a tener un protagonismo muy especial. Para poder ejercer algunas profesiones, como Maestro de Educación Secundaria o las ingenierías, tras concluir el Grado, los titulados deberán cursar un máster oficial. Aunque en el resto de los casos no sea necesaria la realización de uno de estos cursos para poder trabajar, la idea es que la gran mayoría de los alumnos opten por algunos de estos cursos de especialización.

De forma práctica, se pueden diferenciar tres tipos de máster oficiales:

– Los orientados a la especialización tras concluir un Grado.
– Los necesarios para poder ejercer una actividad regulada (ingenierías, maestro,…).
– Los orientados a la investigación, que preparan para la realización de un Doctorado.

Los planes de estudio de estos máster son elaborados por las propias universidades, con excepción de los títulos que habilitan para el ejercicio de actividades profesionales reguladas en España, en cuyo caso el Gobierno establecerá las condiciones a las que deberán adecuarse los correspondientes planes, que además deberán ajustarse, en su caso, a la normativa europea aplicable.

En todo caso, los títulos de master tendrán entre 60 y 120 créditos, o lo que es lo mismo, 1 o 2 años de duración, y concluirán con la elaboración y defensa pública de un trabajo de fin de máster, que tendrá entre 6 y 30 créditos.

Sobre los requisitos de admisión, por un lado es necesario estar en posesión de un título universitario oficial español o expedido por una institución del Espacio Europeo de Educación Superior. También podrán acceder los titulados en otros sistemas educativos, siempre que la universidad compruebe que el candidato acredita el nivel formativo necesario —en ningún caso esto implica la homologación del título previo—. Por otro lado, las propias universidades incluirán los procedimientos y requisitos de admisión que consideren necesarios en los propios planes de estudio.

Ayudas para el estudio

Con el objetivo de que ningún estudiante se quede sin realizar un máster por motivos económicos, el Ministerio de Educación concede los Préstamos Renta Universidad que permiten cubrir los costes de la matrícula y los gastos personales.