Lo hemos escuchado en las noticias varias veces durante este año: emigrar a un país comunitario y buscar trabajo una vez estés allí no será tan sencillo. Te contamos el origen de esta polémica, las medidas que tienen previsto tomar países como Reino Unido y Alemania, y lo que debes tener en cuenta si tienes pensado convertirte en emigrante en un país de europeo.

Los ciudadanos de la Unión Europea tienen derecho a la libre circulación. No necesitas un permiso de trabajo para desplazarte a un país comunitario y durante los tres primeros meses no tienes que justificar tu estancia. Después de este periodo, puede que te pidan que cumplas algunos requisitos, como estar trabajando o en búsqueda activa de empleo, o bien que tengas recursos para mantenerte. Si transcurren cinco años de residencia legal continua, tienes derecho a la residencia permanente. También tienen derecho de entrada y residencia los miembros de tu familia (siempre que se cumpla la definición de “miembro de familia” establecida por la directiva comunitaria). Además, tienes derecho a recibir el mismo trato que el resto de los ciudadanos del país en cuanto a acceso al empleo, condiciones laborales, ventajas sociales y fiscales.

Durante este año, las presiones sociales y el auge de partidos euroescépticos, como el UKIP, han provocado que gobiernos de países de Europa en mejor situación económica prevean poner trabas a la entrada de inmigrantes comunitarios de países más afectados por la crisis o que hayan adquirido el derecho de libre circulación recientemente, como Rumanía y Bulgaria.

En enero, Bélgica abrió la veda con la publicación de una polémica guía que tenía como consecuencia acotar los derechos de residencia a los comunitarios. En Suiza (país con numerosos acuerdos bilaterales con la Unión Europea) se votó en febrero a favor de limitar la inmigración. Hace unos días, se volvió a votar sobre el mismo tema. Se trataba de decidir sobre la llamada iniciativa Ecopop, que pretende frenar drásticamente la inmigración con la excusa de que supone un grave perjuicio para el medio ambiente. Los suizos no han dado su apoyo a esta iniciativa.

En marzo, el gobierno alemán recorta las ayudas sociales que da a los inmigrantes comunitarios y pone en marcha un proceso que tiene como objetivo expulsar a los que no encuentren trabajo en el plazo de seis meses. La norma entrará en vigor en las próximas semanas. La canciller alemana no está dispuesta a permitir el “turismo social”. El pasado noviembre, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dado la razón al gobierno alemán en el caso de una ciudadana rumana a la que se le niega, porque no trabaja, una prestación que sí reciben ciudadanos alemanes en casos similares. Esta sentencia supone un peligroso antecedente.

En Reino Unido, Cameron ha declarado hace unos días que expulsará a los inmigrantes europeos que no hayan conseguido empleo en el plazo de seis meses. Además de esta medida, el primer ministro anunció otras como que un inmigrante comunitario tendrá que trabajar durante cuatro años antes de que pueda recibir determinadas ayudas de las que sí se benefician los que tienen pasaporte inglés.

¿Cómo hacer frente a las consecuencias?

Si te estás planteando mejorar tu situación laboral en alguno de estos países, debes tener en cuenta las consecuencias de estas medidas. Lo que pretenden es que se emigre con un contrato de trabajo. Si no lo tienes, debes sopesar si merece la pena hacer el esfuerzo económico que supone emigrar y las posibilidades reales de encontrar un trabajo en un corto periodo de tiempo. Además, debes asegurarte de la cobertura sanitaria que tendrás en caso de no trabajar y agotar los plazos.

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