El estudio Randstad Workmonitor realizado en 25 países revela que, ya sea por miedo a perder su empleo o por la propia satisfacción de contar con un puesto de trabajo, los trabajadores españoles se encuentran felices con su empleo. En concreto, el informe señala que el 20% de los consultados españoles reconoce que está muy satisfecho con su actual empleo y un 45,50% señala estar satisfecho.

Al analizar el nivel de satisfacción destaca que no hay grandes diferencias por género, siendo los españoles con mayor nivel formativo los que presentan un mayor grado de alta satisfacción en su empleo. Esto suele ir ligado al tipo de puestos al que suelen optar: son personas que tardan más en incorporarse al mercado laboral, pero cuando lo hacen se suelen emplear en puestos directamente relacionados con su formación. Esto provoca que su nivel de compromiso sea mayor que el de la media y que por tanto su motivación y productividad aumenten. De hecho, un 23,2% está muy satisfecho, un 44,4% está satisfecho y sólo un 11,2% está claramente a disgusto.

Al analizar los datos de satisfacción laboral destaca que no hay grandes diferencias por grupo de edad. La mayoría se encuentra satisfecho con su actual empleo en valores que se sitúan alrededor del 60%. Eso sí, a partir de los 45 años hay un claro declive en el nivel de satisfacción de los consultados. Y es que a medida que aumenta la edad es más complicado encontrar un proyecto que motive e ilusione a los empleados.

Pero si algo parece ayudar a la satisfacción laboral de los empleados es el salario. Es esta categoría la que permite identificar mayores diferencias de satisfacción: los más satisfechos con su trabajo son los trabajadores con una remuneración superior a 60.000 euros brutos anuales (un 44,4% reconoce su alto grado de satisfacción con su empleo). En el lado opuesto se sitúan los trabajadores con sueldos inferiores a 12.000 euros. En este caso se ve una correlación entre los empleados mejor pagados y los más felices en su puesto de trabajo y viceversa.

Por Comunidades Autónomas, según el estudio los más satisfechos son los asturianos, con un 40%, seguidos de los andaluces con el 35% y, a larga distancia, con un 25% se sitúan los navarros y castellano-manchegos. Los que presentan un nivel intermedio de satisfacción son los vascos, extremeños y aragoneses. Por el contrario, los que muestran niveles de insatisfacción más acusados son los cántabros y a la larga distancia los trabajadores de las Islas Baleares.