Foto: Daniel Torelló

No es el mejor momento para el mercado laboral, eso está claro, pero siempre hay que intentar ver el lado positivo y divertido de las cosas por ello hoy se celebra el Día Internacional de la diversión en el trabajo. Su objetivo es dar a conocer los beneficios del humor en el ámbito laboral.

Según señala la web Humor Positivo, son muchos los estudios ciéntificos que confirman que la risa reduce el estrés y las emociones negativas, mientras que estimula el optimismo y el bienestar psicológico. Las personas que emplean un sentido del humor positivo son más resistentes a la ansiedad y la depresión. Pero además, las emociones positivas fomentan el pensamiento creativo, nos motivan para el trabajo e incluso nos ayudan a tomar mejores decisiones. En definitiva, nos preparan para encontrar y aplicar soluciones a nuestros problemas. Por lo tanto, y cómo suele decirse, es mejor reír que llorar.

¿Cómo celebrar este día?

Desde Humor Positivo convocan un desfile por las calles de Madrid junto con un grupo de empresarios, directivos y profesionales vestidos de riguroso traje y bombín. Este año, desafiarán los cielos económicos tormentosos empuñando unos alegres paraguas celestes y entonando una versión particular del clásico «Singing in the Rain». El recorrido irá desde HUB Madrid, uno de los epicentros madrileños de la diversión laboral más seria, por el Paseo del Prado hasta la Bolsa de Madrid. Allí «tratarán» de reflotar la economía emocional del país entregando al Presidente de la Bolsa un cheque por valor de «1.000.000 de jocosidades, chascarrillos y retruécanos» canjeable en el Banco Central de Humor Positivo –la mayor reserva de humor anti-crisis disponible actualmente.

Algunas empresas han hecho pública su intención de celebrar el Día de la Diversión este año:

– La agencia online de reserva de hoteles Centraldereservas.com han convocado un concurso de «anécdotas de trabajo divertidas» entre sus empleados.

– En la aseguradora de automóviles Balumba, han pedido a su personal que se pongan esos zapatos que “jamás te atreves a sacar del armario» , con premio para los más estrafalarios.

– En el HUB Madrid, un centro de negocios de innovación social, han programado toda una jornada de actividades divertidas. Entre ellas, se podrán desahogar de la recesión tirando dardos a una «diana de la crisis» con palabras como «quiebra», «paro», o «hipoteca».

– En DestinoCoach, una empresa de formación, Emma García recibirá a los asistentes de su curso sobre «Cómo alcanzar tus metas» vestida de Hawaiana y colocándoles un collar de flores con el saludo “Aloha”.

– Por su parte Mawamba, la tienda online de ebooks, regalará a sus clientes 10 libros electrónicos del género de la comedia.

Los organizadores proponen algunas ideas para celebrar este día en todas las empresas, eso sí, todas las sugerencias requieren poca inversión dada la situación:

– Sesión de papiroflexia: La pajarita de papel es uno de los pasatiempos de oficina más tradicionales y baratos. Y con imaginación y maña, el humilde A4 puede convertirse en cualquier cosa: una rosa, un sombrero samurai, un tiranosaurus rex…

Concurso de aviones de papel en el pasillo: De nuevo, tiramos del económico papel, pero con un toque competitivo: el ganador o ganadora se llevará algún fantástico (aunque también económico) premio.

– Competición de corbatas/zapatos horteras: Una forma divertida de reciclar esos complementos que jamás nos atrevemos a sacar del armario.

– Taller de reciclaje: Hablando de reciclaje, se pueden hacer maravillas con las cosas que nos sobran. Una cartera realizada con un brik de zumo. Una lámpara hecha de vasos de plástico. Un bolso fabricado con antiguos discos de vinilo…

– Monopoly: El célebre juego de mesa lo desarrolló Charles Darrow, un hombre desempleado durante la Gran Depresión del los años 30. Es una manera clásica de jugar con dinero y propiedades ficticias cuando es más difícil alcanzar las verdaderas.

– Singin’ in the rain: Y finalmente… ¿por qué no pasar el día cantándo bajo la crisis? Se trata de organizar una sesión para escribir la letra de una canción divertida sobre la crisis, con posible concierto final. Lo mejor es tomar una canción conocida y cambiárle la letra, tratando de respetar al máximo el ritmo y la rima original. Puede realizarse la actividad por departamentos o grupos, con premio para la mejor letra y la mejor interpretación.